Llevar la bioconstrucción y la arquitectura bioclimática a las aulas de nuestros chicos y chicas no es una idea romántica. Es una decisión estratégica, y acá te explicamos por qué nos emociona tanto:
ORGULLO RIOJANO
«Nuestra herencia ancestral no es “construcción de emergencia”. Es Soberanía Constructiva. Cuando un niño aprende que el adobe que usaron sus abuelos hoy integra ingeniería de vanguardia, algo cambia adentro. Nace el orgullo. Nace la identidad», sostuvo Pablo Herrera.

CONCIENCIA AMBIENTAL
«Vivimos en una región de clima extremo. Pero la misma tierra que nos rodea puede protegernos del calor abrasador y del frío sin consumir energía. Si nuestros jóvenes entienden eso desde la escuela, se convierten en guardianes del planeta», agregó.
ECONOMÍA Y TRABAJO REAL
El mundo ya está demandando profesionales de la sostenibilidad. Cada técnica que enseñamos hoy es una habilidad concreta, un emprendimiento posible, un trabajo digno para mañana. La economía circular empieza en el aula.
El cambio más poderoso no viene de los ladrillos. Viene de transformar la mirada de nuestros chicos.
Si los formamos hoy, mañana construirán una La Rioja más resiliente, digna y conectada con su propia tierra.
Participaron del Encuentro, además del Concejal, la Prof. Margarita Ríos, la Directora Carina Rodríguez y el Prof. Yuti Pablo Aguilera.


