Con una sonrisa sobradora, camisa desabotonada y sentado en un canal amigo, Martín Menem se refirió a la interna libertaria, a las polémicas cuentas anónimas en X y, sobre todo, al tema que desde hace más de 70 días incomoda al Gobierno: las cuentas que el jefe de Gabinete Manuel Adorni todavía no logra explicar. Lejos de tomar distancia, el riojano salió a blindarlo.
“El tema está en investigación, pongo las manos en el fuego ayer, hoy, mañana y siempre por Manuel Adorni, y el tema se va a terminar en tiempo y forma porque está en tiempo y forma”, insistió Menem en La Nación +, mientras la causa sigue sumando revelaciones sobre viajes, propiedades, reformas millonarias y gastos incompatibles con los ingresos de un funcionario público.
El presidente de la Cámara de Diputados también apuntó contra la prensa y sostuvo que Adorni fue “condenado” mediáticamente antes de cualquier resolución judicial. “Se lo ha prejuzgado y condenado desde un sector del periodismo y todavía ni se expidió la Justicia. Tendríamos que estar hablando de las buenas noticias”, afirmó, luego de una jornada parlamentaria atravesada por la discusión sobre subsidios al gas en zonas frías y el impacto del ajuste oficialista.
Consultado por la interna entre él y el asesor presidencial Santiago Caputo, Menem intentó bajarle el tono a la disputa alrededor de la cuenta “Rufus”, vinculada a operaciones en redes sociales dentro del ecosistema libertario. “No tengo nada que ver con esa cuenta Rufus y es una estupidez que estemos discutiendo esto”, lanzó.
“El Presidente ya habló y después no puede hablar más nadie. No subestimen al presidente Milei, y yo lo voy a bancar hasta la muerte. No tengo un carajo que ver con el tema”, agregó, en una defensa vulgar de Javier Milei.
Menem volvió además sobre el lugar que ocupan las redes sociales dentro de la política libertaria y relativizó el impacto de las operaciones digitales: “Twitter —ahora X— es un microclima”, sostuvo, antes de negar nuevamente cualquier vínculo con la cuenta cuestionada. “Es una estupidez grande como una casa”, dijo, al explicar que cualquier enlace compartido desde un dispositivo puede aparecer asociado a otro usuario.
También minimizó las críticas que recibió de parte del streamer libertario Daniel Parisini, una de las voces más agresivas del oficialismo y la “calle online”. Ante la consulta, respondió con sarcamos y minimizando el papel del violento twittero: “¿Daniel Parisini es funcionario? Dale…”.
Por último, negó diferencias políticas con Caputo y buscó mostrar unidad dentro del oficialismo: “No se está discutiendo nada sobre el tema político porque falta más de un año para las elecciones”, afirmó.
Y volvió a refugiarse en la palabra presidencial para cerrar la polémica: “El Presidente ya habló y, una vez que habla, no puede hablar más nadie. Es la máxima autoridad. Yo me debo al presidente Milei, estoy acá por él y lo voy a bancar hasta el último día”.

