Tras un largo letargo y en medio de la profunda crisis que golpea a la industria láctea, la Justicia decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), empresa que producía los postres, flanes y yogures de Sancor.
La liquidación final de esta empresa láctea formaliza el despido de casi 400 trabajadores, distribuidos entre las plantas que la firma tenía en Lincoln (Provincia de Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba).
También en las últimas horas, el magistrado Federico Güerri, subrogante del Juzgado Comercial 29 donde tramita la quiebra, aprobó el retiro de maquinarias que otras empresas habían otorgado a ARSA mediante diversos contratos.
Uno de los casos más salientes del expediente al que tuvo acceso LPO es el de Tetra Pak, que reclamó una deuda que supera los 110 mil dólares por el alquiler impago por parte de ARSA de numerosas máquinas, desde envasadoras y aplicadora de tapas, hasta embandejadora de envases, entre otras.
En tanto, en los últimos días, los trabajadores despedidos iniciaron una seguidilla presentaciones de Pronto Pago Laboral Colectivo en la Justicia. El reclamo incluye indemnizaciones por antigüedad, preaviso y salarios adeudados.
El juez ya aprobó el retiro de máquinas. Por caso, Tetra Pak tenía en las plantas de ARSA 12 máquinas y denunció deudas en dólares por el alquiler de esos equipos
«El instituto de pronto pago actúa como tutela de urgencia destinada a mitigar el estado de vulnerabilidad en que han quedado los operarios», señala una de las presentaciones a las que accedió LPO.
ARSA contaba con una red logística de 165 distribuidores y el abastecimiento semanal de 70 mil comercios en todo el país. La crisis que arrastraba desde 2023 se profundizó en un contexto de sobreoferta, restricciones a las exportaciones y desequilibrios en la cadena de pagos.
En su epílogo, ARSA estaba bajo el control empresarios venezonalos que manejaban también la láctea La Suipachense por intermedio de Marelac S.A. Antes, la admistración pasó por el Grupo Vicentín.
La quiebra de ARSA se da en un contexto crítico del sector, que también se refleja en la empresa láctea Verónica, donde hay reclamos de salarios adeudados desde diciembre y denuncias de un vaciamiento que pone en riesgo a 700 puestos de trabajo.
En 2024, se abrió un concurso de acreedores que resultó fallido y, a pesar de versiones de compra por parte de actores fuertes del sector, lo cierto es que nadie se ofreció para el salvataje y hacerse cargo de la producción.
La quiebra de ARSA se da en un panorama crítico de la industria láctea que también impacta en otras firmas fuertes del sector, como Verónica, donde trabajadores de las plantas de Clason, Suardi y Lehmann en Santa Fe reclaman salarios adeudados desde diciembre y denuncian un vaciamiento que pone en riesgo a 700 puestos de trabajo.
La toma de una fábrica de aires acondicionados anticipa una crisis industrial en Tierra del Fuego
La toma de una fábrica de aires acondicionados de Tierra del Fuego por sus 140 empleados que no cobran desde el año pasado desnuda un escenario de crisis industrial de un final incierto.
La empresa Aires del Sur fue ocupada en las últimas horas por sus trabajadores, que reclaman que no cobran hace dos meses y temen el cierre.
La cadena de suspensiones y cierres que ya pega en el interior del país empezó a penetrar en el régimen de promoción fueguino, que se ve amenazado por la apertura de importaciones dispuesta por el gobierno de Javier Milei.
Aires del Sur se dedica a la fabricación de equipos de aire acondicionado con la tecnología de la israelí Electra CP. En Argentina, Aires del Sur comercializa las marcas Electra y Fedders.
Además de padecer como el resto de las fábricas la apertura de importaciones y la caída del consumo, Aires del Sur se enfrenta a un futuro crítico para el negocio, puesto que el año que viene vencen las medidas antidumping para los aires acondicionados y se espera la entrada feroz al mercado de los equipos chinos. El resultado es cantado y tiene un paralelismo con los microondas, cuya producción local cayó un 60% tras el vencimiento del dumping.
Crisis en la industria: Newsan da de baja a 45 trabajadores y suspende a 70 de sus plantas de Avellaneda y Lanús
En simultáneo a la toma de Aires del Sur, la textil Sueño Fueguino suspendió a todo su personal por tres meses. En el sector industrial creen que tras la crisis de las textiles del año pasado, ahora será el turno de las electrónicas.
El principal motivo que tienen en Tierra del Fuego para sostener ese pronóstico es que las dos grandes jugadoras del mercado, beneficiadas históricamente por el régimen de promoción fueguino, no están peleando por el interés de la isla como en otros años. Tanto Newsan de Rubén Cherñajovsky como Mirgor de Nicolás «Nicky» Caputo se diversificaron en otros rubros ajenos a la electrónica, acaso previendo un escenario crítico como el que se avecina.
Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan.
Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan.
Como contó LPO, Newsan es parte del grupo Edison Energía formado en 2025 junto a los hermanos Patricio y Germán Neuss y el fondo Inverlat que en poco tiempo ya se quedó con el control de la transportadora Litsa, la hidroeléctrica Cempsa, la operadora de la represa Potrerillos en Mendoza, el complejo hidroeléctrico Cerros Colorados y las distribuidoras de Tucumán (Edet) y Jujuy (Ejesa).
En tanto que Mirgor, referente de la producción de celulares Samsung, se empezó a diversificar en el sector agroindustrial y hasta incursionó en la logística aérea de la Campaña Antártica.
Las dos grandes de Tierra del Fuego ya habían empezado con sus propias suspensiones. A comienzos de este mes, Newsan no renovó los contratos de 45 empleados en sus plantas bonaerenses de Monte Chingolo y Avellaneda, al mismo tiempo que suspendió a otros 70.
Ante un total de 6000 puestos directos que tiene la industria fueguina, los despidos y suspensiones por goteo amenazan a toda la provincia. El año pasado, Mirgor suspendió a más de 300 trabajadores en varias de sus plantas fueguinas. Este mes sumaron otros 11 despedidos del grupo de Caputo. A los 140 trabajadores en vilo de Aires del Sur se agregan 50 despedidos por el cierre de Telecomunicaciones Fueguinas.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que hasta noviembre se habían perdido 9521 puestos de trabajo en Tierra del Fuego desde que gobierna Milei y se cerraron 256 empresas.

