Redacción de RiojaLibre
Se observa una embestida técnica y jurídica por parte del Frente Para Todos UNLaR, reclamando que la elección fue ganada por los verdes con irregularidades en el claustro No Docente. Sin embargo, esta avanzada no tiene el masivo acompañamiento del ‘alma’ de los Bordo: los estudiantes.
La gran mayoría de los alumnos creen que la elección se gana o se pierde en las urnas, y no en los Tribunales. Consecuentemente, hacen una autocrítica al respecto y consideran que en lugar de perder el tiempo en protestas que no prosperarán, se debe cuidar los que se consiguió: presencia en los órganos colegiados.
La realidad marca que fueron más las personas que eligieron a Álvarez rector que a Calderón rector; pero la realidad también marca que Alejandro Álvarez avaló el reglamento electoral con el se llevaron a cabo las elecciones, y muchas de las cosas que se dicen ahora se debían haber dicho antes, mientras se establecía dicho reglamento. Álvarez aprobó este reglamento.
La gran autocrítica que debiera hacer el candidato Bordo es su extrema ingenuidad: quiso ganar una elección con un padrón de 10 mil electores, solo con su buena imagen sin ‘ayuda’ política de ‘afuera’. Nadie duda de la reputación de Álvarez, pero los hechos demostraron que hacía falta más que eso. “No prometió un solo cargo a los docentes, y –con el calderonismo en frente haciéndolo sin parar- lamentablemente no podes pretender ganar la elección pintando carteles”, nos confió un militante bordó. Vale recordar que los Docentes fueron vitales en el resultado de la elección.
Por otro lado, según pudo averiguar RiojaLibre, existieron ‘ofertas’ directas de diferentes dirigentes políticos (Bosetti, Paredes Urquiza, Tineo, etc) de ‘colaborar’ con la campaña; pero Álvarez las negó rotundamente. No se trataba de demagogia cuando el candidato le afirmaba a RiojaLibre que “no queremos ayuda política porque no le queremos deber favores a nadie una vez que asumamos”. Otra vez la misma ecuación: nadie duda de la integridad de Álvarez, pero los hechos dicen que ‘no asumió’. El debate es interminable: ¿Es mejor no deber favores aunque cuesta la derrota, ó deber favores a cambio de llegar al poder?. Álvarez eligió la primer alternativa y perdió; Beatriz Córdoba (nueva decana Salud) se volcó por la segunda opción y ganó, aunque ahora deberá ‘pagar’ al Bosettismo.
Estos rechazos al bederismo siguen influyendo pos elección. Ante el pedido de Luis Carreño (apoderado de FPTU) de llevar su reclamo a la Justicia, algunos bordos creen que de aceptar esas ‘colaboraciones’, ahora se tendría una buena relación con el bederismo y se podría acceder más fácilmente al juzgado de Piedrabuena.
Todo eso ya es pasado, pero las diferencias siguen evidenciándose entre los Bordo. Un sector importante cree que ya es tarde para ‘llorar’ por los resultados, y en lugar de perder el tiempo con tecnicismos que no darán resultados, se debe poner el ojo sobre quienes ganaron sus respectivos lugares en el Consejo Superior en y los distintos Consejos Directivos. Este grupo conoce a los ‘verdes’ y saben que irán por todo: “en lugar de quejarnos por cosas que ya pasaron tenemos que cuidar a los bordo que ganaron, no vaya a ser cosa que los compren y sea todo verde de nuevo”, se escucha decir por los pasillos de la UNLaR a varios bordos.
En resumidas cuentas, se puede decir que en la UNLaR hubo un candidato con ‘visión política’ y otro candidato ‘idealista’. La realidad demostró que la UNLaR es política, sin lugar preponderante para el idealismo.

