Redacción de RiojaLibre
En los últimos cuatro años las clases más vulnerables padecieron la pérdida adquisitiva del salario. La suba incontrolable de la inflación hizo que ‘el sueldo no alcance’, y la gran mayoría terminó endeudándose. En La Rioja, la metodología que se impone es el ‘pago de cuotas por mes’: el comercio (electrodoméstico, ropa, etc,) te vende el producto, permitiéndote pagarlo en cuotas por mes, pero cobrándote un valor más elevado, y -aquí lo más importante- subiendo a niveles estrafalarios las cuotas cuando te retrasas en el pago.
Ante esa escenario, hoy hay una gran porción de la masa salarial riojana a la que el sueldo le dura apenas horas: se le acredita el pago, y a las pocas horas se esfuma cuando se pagan las cuotas e intereses de estas casas de electrodomésticos y ropa. Es por ello que cada vez se hace más difícil llegar a fin de mes.
El pensamiento que sobrevuela la Casa de las Tejas es que poco sirve ‘anunciar un aumento salarial’ si ese dinero termina en el pago de intereses de estas financieras no bancarias.
Pongamos el caso de un empleado que cobra el mínimo, y los primeros días del mes se le acreditan $14.000. Este trabajador tiene que pagar una cuota de $4000 en una casa de ropa y $4000 en una casa de electrodomésticos. Se retrasó un mes, y en lugar de $4000 debe pagar -por los intereses que le aplican- cerca de $6.000. De los 14 mil pesos que cobra (y que debe hacerlos durar hasta la Quincenita), 12 mil se van en el pago de cuotas e intereses, y le quedan solo dos mil pesos.
Si el Gobierno anuncia un aumento salarial importante, de $2.000; a este trabajador le quedarán -siempre y cuando no se retrase y no le suban los intereses- $4.000.
Ahora bien, si el Gobierno logra quitarle todos los intereses a esa deuda que tiene el trabajador, este pagaría $2.000 por la ropa que compró y $2.000 por el electrodomésticos, quedándole disponibles 10.000 pesos.
Ergo, sacarle la deuda a los empleados públicos jerarquiza mucho más el sueldo que un aumento salarial.
¿Cómo pretende hacerlo el Gobierno?
Todavía no está definido. Una alternativa es que el Gobierno negocie la deuda con las casas financieras, y el empleado en lugar de deberle a la casa privada, le va a deber al Estado riojano. Por ejemplo, la deuda total del trabajador con la casa de electrodoméstico es de 50 mil pesos. El Gobierno negocia con financiera el pago en una sola cuota de la deuda, en 30 mil pesos. Y luego le cobra por mes, al empleado la cuota sin intereses, de manera que pague esos 30 mil pesos adeudados.
Sería erróneo decir que el Gobierno le paga ‘la Heladera’ al trabajador, ya que el empleado va a terminar pagando los 30 mil pesos que le salió la heladera. Lo que se ahorra el empleado, y por eso se le jerarquiza el sueldo, son los 20 mil pesos de intereses que iba a abonar por pagarla en cuotas. Tampoco paga esos 20 mil pesos el Gobierno, solo negocia con la empresa para pagarlo en una cuota.
Insistimos que recién se está en la etapa de estudio y análisis del Programa, pero -si se concreta- se trataría de un gran alivio para el empleado pública, una noticia mucho mejor que un ‘aumento de sueldo’.
Mientras algunos se enfocan en ‘lo que más vende’ (Boudou) para pegarle al Gobernador, lo realmente importante es que el Gobierno Provincial sigue pensando en cómo beneficiar a quienes más lo necesitan.
No es conveniente quedarse en la ‘chiquita’, caer en la tentación de ‘pegarle a Boudou’. Acá lo importante es que -de concretarse- el Gobierno le daría una ayuda histórica a los empleados públicos, a casi 80 mil riojanos que se les hace cada vez más difícil llegar a fin de mes.

