Redacción de RiojaLibre
El histórico movimiento universitario que se produjo durante el año pasado en La Rioja no fue el primero que amenazó con irrumpir el predominio de la Ley de Educación Superior (LES) creada durante el Menemismo.
La Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) nunca le soltó la mano a Enrique Tello Roldán porque -técnicamente- no había hecha nada que la LES prohíba, sino -por el contrario- fue un gran defensor y precursor de dicha normativa.
Cuando cayó Tello Roldán, algunos estudiantes soñaban con ir por todo y terminar con una Ley que tanta resistencia tiene en varias Universidades del país y que -entre otras cosas- no permitiría reformar el Estatuto tal como ellos querían.
Para evitar confusiones y ser lo más claro posible: cuando derrocaron a Tello Roldán, los estudiantes pretendían reformar el Estatuto instaurando el VOTO NO PONDERADO. La SPU lo prohíbe porque no está regulado dentro de la Ley de Educación Superior.
Ese punto -y otros tantos- fueron los que provocaron la división que existe actualmente en la UNLAR entre los que se ‘adecuaron’ a las imposiciones de la SPU (calderonistas) y los que pretendían llevar a cabo la revolución universitaria, tal como se lo plantearon durante la Toma de la UNLaR.
La reforma pasó y se hizo como quería la SPU, respetando todo lo que impone la LES. Sería de necios negar los avances que se lograron (caída de Tello, fin de reelección indefinida, etc), pero nos queda una pregunta por hacer: ¿Esto era por lo que se luchaba? ¿Alcanza? ¿O el sometimiento a la SPU y LES no permite una democracia plena en la UNLaR?.
Para entender un poco más que es la LES, te dejamos un aporte de estudiantes de la UNC:

