La producción de las pymes industriales cayó 4,3% cuando se la compara con marzo pasado, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La actividad manufacturera no mostró señales de recuperación y en abril sólo creció el 27,8% de las industrias, al tiempo que el uso de la capacidad instalada bajó a 57,5% y menos del 30% de las empresas tuvo rentabilidad.
El descenso más profundo en la comparación anual se dio en calzado y marroquinería (-24,6%), donde la caída del consumo, que afecta la demanda de esos productos, se ve además reforzada por las desventajas que tiene el productor local para competir con el artículo importado.
Otros ramos muy afectados en abril fueron material de transporte, con un retroceso de 24,2%, productos minerales no metálicos (-22,6%), madera y muebles (-21,2%), caucho y plástico (-13,9%), y electro-mecánicos e informáticas (-12,2%), fabricación de productos de metal, maquinaria y equipo (-9,5%) y textiles y prendas de vestir (-8,8%). En tanto, los declives más suaves fueron alimentos y bebidas (-2,7%), y productos químicos (-4,6%).
La caída de 10,3% interanual de abril es la más pronunciada desde que comenzó el declive del sector tras la crisis cambiaria que se desató a fines de abril de 2018 y que provocó un freno en la actividad y una mayor inflación. Además, según los datos de CAME, con las cifras de abril la industria pyme ya acumula 12 meses de retracción en los niveles de producción.
«Los bajos niveles de consumo del mercado interno, sumado a un mercado externo que tampoco encuentra dinamismo, están limitando toda posibilidad de recuperación de la industria. Los empresarios siguen achicando sus negocios, reduciendo costos y tratando de sostenerse esperando que el mercado se reactive», indicó el reporte de CAME.

