Redacción de RiojaLibre
‘Cambiemos nunca le va a dar la interna a APU‘, era la frase que sobrevolaba el ambiente, pero luego venía la segunda parte del análisis: ‘mientras Marquitos sea quien ‘corte la Piza’ el candidato es y será Julio Martínez‘.
Esa era la realidad del Macrismo riojano. Es que pocos imaginaban que Marcos Peña dejaría de ser el ‘CEO’ principal del Gobierno Nacional; pero el Dólar a $40 y la inflación anual superior a 35% hicieron lo suyo, y el Jefe de Gabinete estuvo al borde del abismo. Por ahora, Peña logró sobrevivir en su cargo pero debió sacrificar a sus principales funcionarios y operadores políticos: Lopetegui y Quintana.
Por otra parte, los rumores sobre la salida de Peña del Gabinete cada vez que el Gobierno atraviesa una nueva turbulencia, están a la orden del día. Lo cierto es que Marcos Peña padeció una notoria pérdida de poder en el Macrismo, y el principal perjudicado en La Rioja es Julio Martínez.
En el otro polo, quién más se beneficia es la ‘pata peronista’ del Macrismo en la Provincia: el Intendente capitalino Alberto Paredes Urquiza. Ahora, el sueño del paredismo de concretar una Interna para que sea el Pueblo quien elija al candidato opositor en La Rioja, está más cerca. El Jefe Comunal está al tanto de la situación, y recorre todos los despachos y áreas de su Gobierno, asegurando que ‘APU 2019’ está más firme que nunca.
Si el Paredismo logra el primer objetivo (concretar la Interna contra Mashasha), el espacio que comanda el Intendente debe preocuparse por el segundo paso: persuadir a la dirigencia peronista del Interior de que le ‘de una mano’ contra el candidato radical. APU sabe que ‘solo con Capital’ no puede ganar la Interna, porque Mashasha hace 20 años viene siendo candidato, y ya cuenta con una estructura fiel en todos los Departamentos.
Sin tiempo para ‘edificar una estructura propia’, la estrategia de APU es clara: pedir una mano a sus ‘ex compañeros’ con el fin de asegurar que el próximo Gobernador sea peronista. En una Interna de Cambiemos (sin PASO, solo Internas Macristas, es fundamental ello para APU), la dirigencia peronista del Interior NO tendrá compromisos con ‘el oficialismo provincial’, ya sea Casismo o Bederismo.
Si Paredes Urquiza logra que su aliado político en Nación (Frigerio) consiga ‘financiamiento’, podrá ir a la búsqueda -uno por uno- de cada ex compañero de Gabinete (Kito en Chepes, Del Moral en Castro Barros, Salomón en Milagro, Rejal en Chilecito, etc.) para que le ‘den una mano’ en sus respectivos Departamentos. ‘En esta ayúdenme a sacarlo a Mashasha del medio, en las Generales nos enfrentamos; la cuestión es garantizar que un peronista siga en el poder’, sería el argumento paredista para persuadir a la dirigencia pejotista en la Interna.
Hasta hace unos meses, con Peña superpoderoso en Nación y el PJ unido en la Provincia, el camino de Paredes Urquiza a la Gobernación era una utopía. Hoy, Peña ya no es lo que era, y en La Rioja el PJ se presta a afrontar una problemática división entre casismo y bederismo. La coyuntura le hace un guiño a APU: la Gobernación ya no es una utopía.

