Con cada nuevo testigo, aparece algún dato adicional que complica a Manuel Adorni en la causa por enriquecimiento ilícito. Pablo Feijoo, el hijo de una de las jubiladas que le vendieron al jefe de gabinete el departamento de Caballito, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que al margen de los 230.000 dólares que pactaron por el inmueble, también acordaron una suma adicional de 65.000 dólares por las refacciones, que el funcionario aún adeuda. Pero esto último fue de palabra, no quedó documentado. Así el valor de la propiedad se eleva a 295.000 dólares más gastos. Feijoo se reconoció como el artífice de la compraventa y dijo que aunque en un comienzo tenía pensado obtener 345.000 dólares no le importó bajar el precio porque quería quedar bien con el funcionario y creía que podía ser una buena “publicidad” para “futuros proyectos”.
Indignación selectiva de Milei: Frugoni afuera, pero sigue Adorni
El gobierno terminó echando este domingo a Carlos Frugoni, el secretario de Infraestructura que los libertarios arrojaron a la exposición pública para tapar el escándalo de Manuel Adorni. Asediado por una campaña mediática instrumentada por un sector de LLA, Frugoni habría presentado su renuncia este sábado y el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, se la habría aceptado 24 horas después.







