La jefa del bloque de senadores de La Libertada Avanza no se anduvo con vueltas y emplazó a Manuel Adorni a demostrar que no se enriqueció de manera ilegal. “El jefe de Gabinete dijo que tiene una explicación a los gastos que hizo y que tiene que presentar su declaración jurada. Bueno, creo que lo tiene que hacer de inmediato”, lo apuró desde un canal de televisión. De manera sorpresiva, la respuesta no provino del protagonista del interminable Adornigate. El que salió a defenderlo fue el mismísimo presidente Milei cuando, desde Los Angeles, dijo en otro canal de televisión que “Adorni ni en pedo se va”, pero lejos de atacar a su exministra de Seguridad se concentró en explicar lo que quiso decir: “Lo que hizo Patricia es espoilear. Manuel tiene los números y eso no es un problema”. De todas formas y con mejores modos mandó un mensaje directo para la senadora y para el resto de los ministros: “El presidente soy yo. Si a alguno no le gusta lo que decido, se lo tendrá que fumar o irse”. A todo esto, Adorni mantuvo silencio confirmando que su continuidad está absolutamente atada a la suerte de los Milei.
La crisis de quienes dependen de lo que gastan otros trabajadores para poder sobrevivir
Cartoneros que vuelven a buscar comida en la basura, costureras con talleres paralizados, repartidores con jornadas interminables y comedores cada vez más llenos: las historias de quienes sufren la cara menos visible de la caída del consumo en el modelo Milei.







