Una adolescente de 13 años dio a luz a una beba, presuntamente producto de haber sido violada por su padrastro y el hermano del hombre, en el marco de un escalofriante caso que se conoció en la localidad salteña de Aguaray, al norte de la provincia.
El hecho fue denunciado por la madre de la menor que acaba de dar a luz, a la vez que manifestó que el denunciado, de 40 años, también abusaba de su pequeña hija biológica, de apenas dos años.
El acusado se encuentra actualmente en libertad, gracias a que su hermano se autoincriminó como único culpable y quedó detenido.
Según relató la mujer, que tiene 30 años, descubrió el embarazo de su hija mayor el 3 de mayo pasado cuando observó que la chica lloraba desconsoladamente.
«Ese día la llevé al médico de guardia del hospital de Aguaray y luego de hacerle algunos análisis este doctor me dijo: ‘señora esta nena está embarazada de 3 meses'», contó en declaraciones al diario El Tribuno.
«Fueron mi papá y mi tío», le dijo su hija entonces sobre los progenitores de la niña por nacer.
De acuerdo con la menor, su padrastro, al que llamaba «papá», la sometía a constantes manoseos desde hacía dos años, hasta que en enero pasado, aprovechando la ausencia de su madre por trabajo, la violó.
Poco después, el hombre le exigió a la menor que la acompañara a ver un conocido, ocasión que aprovechó para volver a violarla en un descampado, esta vez junto a un hermano.
La madre de la víctima aseguró que su pareja la amenazó de muerte, al igual que a sus dos hijas, para que no contaran nada de lo que había sucedido.
Según explicó la mujer, una vez que denunció el caso, su pareja sólo estuvo detenida unos días, hasta que su hermano se atribuyó la violación y quedó detenido.
«Lo terrible fue que mi ex pareja estuvo detenido solo unas semanas y que le dieron la libertad a pesar que mi hija declaró ante la Justicia que fueron los dos los que la violaron y que él abusaba de ella hacía más de dos años», sostuvo las madres de las niñas.
La mujer se manifestó preocupada porque su ex pareja reclama la tenencia de su hija biológica, a pesar de que existirían indicios de que también fue abusada.
«¿Qué puedo hacer para defender a las nenas?, si no tengo dinero para pagar un abogado y si la Justicia, después de tantas pruebas, deja en libertad a un violador», se pregunta desesperada la mujer.

