Redacción de RiojaLibre
El día siguiente al Cierre de Listas, pusimos a Guerra como uno de los ‘ganadores’, ya que si el PJ gana, tendrá seis años para reemplazar -ante una eventualidad o nueva candidatura de los titulares- a Menem y López en el Senado. Una de las voces más autorizadas (sino ‘la más…’) en la política riojana nos corrigió tras leer la nota: ‘Guerrita no se mueve de Hacienda, salvo para ser Gobernador’.
Dicha frase es todo un presagio. Fue ahí cuando entendimos la verdadera intención de la candidatura de Guerra: presentarlo como candidato en todo los rincones de la Provincia. Por eso no fue candidato en Junio y sí en Octubre: la imagen del ‘Horcón del Medio’ (así lo define Beder Herrera) debe instalarse en toda la Provincia, sus aspiraciones no apuntan a un solo Departamento, sino a la totalidad del territorio riojano.
Guerra se erige como el ‘cuadro político’ con más proyección en estos aires de renovación en la Política Riojana. Aunque maneja ‘todos los número de la Provincia’, no está ‘salpicado’ con ninguna causa de corrupción. Es uno de los pocos -sino el único- referente del bederismo que ostenta un muy nivel nivel de aceptación por parte de la ciudadanía. Y -obviamente- cuenta con la entera confianza del ex Gobernador; sin lugar a dudas se trata del funcionario en el que Beder confía ciento por ciento, prueba de ello es que está como Ministro de Hacienda desde el primer día que el Doctor asumió la Gobernación.
Su perfil técnico y su capacidad para ‘estirar’ los números de la Provincia, están ‘cayendo’ muy bien en la ciudadanía. Quizás el mayor déficit del Ministro pase por su ‘falta de popularidad’: a pesar de manejar el bolsillo de todos los riojanos, no muchos lo conocen, sobre todo en el Interior. Con las PASO y Octubre, eso comenzará a cambiar: los chileciteños, chepeños, aimogasteños, etc. comenzarán a ver a un ‘candidato’ junto a Casas y Menem; luego ‘ese candidato’ pasará a tener un nombre (Ricardo Guerra) para así poco a poco ir alcanzando la popularidad necesaria para encabezar una lista.
Guerra cuenta con un mérito que muy pocos políticos riojanos pueden ostentar: quienes lo conocen lo respetan, admiran y valoran. Como dijimos, el déficit electoral con el que cuenta hoy es que ‘no muchos lo conocen’; precisamente para ello es candidato, para que a fines de año, sean miles riojanos más quienes conozcan, respeten, admiren y valoren a Ricardo Guerra.
Es muy aventurado vaticinar qué va a pasar en 2019. La primera variable que deberá resolver el PJ es la ‘vuelta o no’ de Beder Herrera. Si el escenario implica a un ex Gobernador ‘cómodo desde afuera’, ‘Guerrita’ es un nombre que no debe descartarse a la hora de elegir el próximo candidato a Gobernador.

