Redacción de RiojaLibre
No estamos descubriendo la pólvora si decimos que estas elecciones de medio término entre Menem y Mashasha NO son el objetivo de ninguno de los líderes políticos; sino que -más allá de las bancas en juego- lo que realmente interesa es cómo queda parado cada referente de cara al 2019, donde todos irán por el premio mayor: la sucesión de Casas.
En ese marco, el sábado por la mañana, los radicales vivieron un trago amargo cuando escucharon el clásico tema de APU retumbar en la DARD. Si bien para los desprevenidos pudo ser un dato de color menor, quienes estudian los gestos y profundizan su análisis advirtieron un claro mensaje del Intendente capitalino: yo estoy acá y quiero ser.
‘Un muchacho como yo…’ no es un tema más. Es el ‘himno’ de campaña que utilizó Paredes Urquiza para vencer a Inés Brizuela y Doria (que aplaudía atónita al escuchar el tema que le hizo morder el polvo de la derrota), y quedarse con la intendencia. Se trata de un tema que identifica a APU como candidato. Hoy, Paredes NO es candidato, pero mañana si lo será; ese fue el mensaje que el paredismo envió al radicalismo haciendo sonar el tema de Palito Ortega en la DARD.
En el martinismo reina la alegría por la presencia de APU en el ‘bando propio’, confiando que aportará la estructura y votos suficientes para revertir la derrota de las PASO, y vencer al PJ el 22 de Octubre. Pero ‘Un Muchacho como Yo’ reflotó un maldito Deja Vu para el martinismo: tal como pasó en 2013 con Quintela, luego de las elecciones, el Intendente justicialista anti Beder no resignará sus aspiraciones de gobernación.
‘Un muchacho como Yo’ le está diciendo a Mashasha que después del #22O viene la verdadera discusión sobre el 2019: ‘yo te ayudo a ganarle a Beder y después vemos cuál es la mejor fórmula para desterrarlo definitivamente en 2019’. No estamos frente a un improvisado de la política: viendo lo que le pasó al Gitano, APU se está poniendo él como gestor de un Frente en el suma a toros dirigentes de peso, como la actual Senadora Tere Luna y el ex Diputado Guillermo Galván, que no dudarán en elegir la fórmula APU-Mashasha contra Mashasha-APU cuando se concrete es discusión que -hasta el #220- se posterga.
Quizás el apoyo de Nación le sirva a Julio Martínez para terminar imponiendo su candidatura a Gobernador en 2019, pero si no logra retener a APU ‘adentro’ la derrota estará sellada: en 2015 no pudo retener a Quintela (no aceptó bajarse) y perdió por más de diez puntos contra Casas. Ahora en el martinismo la pregunta que les quita el sueño es: ¿cómo hacer para retener a APU de cara al 2019 sin darle la gobernación?
Lejos de ser la ‘victoria final’, un hipotético triunfo de Julio Martínez el #22O será el inicio de una interminable interna en la oposición provincial, donde -como quedó demostrado el sábado- ‘Un Muchacho como Yo’ no se resigna a dejar de ser el máximo candidato.

