El Presidente utilizó una frase auto incriminatoria en su primera referencia al caso de coimas que sacude al gobierno.
Se trata del segundo acto de autoincriminación de Milei con el caso de las coimas de la Droguería Suizo Argentina. El primero fue echar de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) a Diego Spagnuolo, que es quien denuncia el «choreo» del que hizo referencia Milei.
Al echar a su propio abogado confirmó la veracidad de los audios y dejó suelto a una de las personas que más cercanía habían conseguido, al punto que fue 48 veces a visitarlo a la Quinta de Olivos, donde permanecieron juntos en muchos casos hasta las tres de la mañana.
En los audios, Spagnuolo describe el porcentaje de la coima y cómo se reparte: dice que la gente de la Suizo Argentina llama a los proveedores para avisarles que ahora tienen que poner el 8%. Que ya no es más el 5% que se cobraba anteriormente, se supone durante el pasado gobierno de Alberto Fernández. Por eso la definición de Milei de «afanar choreos» tiene toda la lógica. Lo que no tiene lógica política es que se auto incrimine.
Su frase deja además en una posición muy incómoda a los Menem que este lunes ensayaron una muy defectuosa defensa que consistió en echarle la culpa del escándalo al kirchnerismo.

