Redacción de RiojaLibre
En esta reunión (al día siguiente de la derrota) se insistió con la misma idea:

«Muchachos, hicimos un muy buen trabajo, perdimos porque nos cagó el Beder, antes de las elecciones y en el conteo de votos»
Tití intuía que el Gobernador había dado la orden de ‘trabajar para Sergio’ y lo sufrió durante toda la previa: le costaba horrores convencer a un dirigente para que lo apoye. Lo que nunca pensó que Beder también le sabotearía la elección en las urnas: el Bosettismo está convencido que hubo FRAUDE, y en la desmesura por agregar votos para subir la participación, el 90% de esos votos inventados fueron para Casas.
‘Lo pasado, Pisado’, dicen que repite por estas horas el Ministro; ahora es momento de disfrutar de la dulce venganza. Quien conoce a Tití, sabe que no se quedará con los brazos cruzados. Descarta totalmente ‘acompañar’ a Sergio, no por Casas, sino porque ahí habitan todos sus enemigos (Puy Soria, Saúl, Del Moral, ahora Madera, etc). Lo único que lo ataba al oficialismo era una relación aceptable con el Gobernador, que dejó de existir el Domingo a las 19:15 hs, cuando le confirmaron a Bosetti la derrota.
La salida es un hecho, el gran interrogante es dónde desembarcará. Mal que le pese a muchos, Tití formó su propia estructura y posee un caudal de votos propios que lo seguirán donde vaya. La primer alternativa que tiene Bosetti en la cabeza es el Gitano: ‘me das la Intendencia o una Diputación Nacional y te apoyo para Gobernador, cagándole la vida al Bederismo’. Lázaro Fonzalida sería un nexo clave en esta operación.
Al respecto, se habló de un encuentro reconciliatorio entre Bosetti y Minuzzi. ¿Se formará un frente peronista anti bederista liderado por Quintela? Hay muchos nombres que podrían conformarlo: Quintela, Bosetti, Fonzalida, Minuzzi, Elías, Chamía, Oviedo, ¿Bordagaray?, y muchos Intedentes más que por el momento no se animan a exteriorizar sus diferencias con el Gobernador.
No todo es tan fácil, lo primero que hay que decir es que Bosetti es una de las personas más resistidas dentro del Quintelismo, pero -paradójicamente- eso le puede terminar jugando a su favor. Veamos: en un hipotético acuerdo Quintela-Bosetti, todos los que acompañen al Ministro en esta aventura, serán votos totalmente nuevos para el Gitano. Personas que hasta ahora ven a Quintela a su peor enemigo, pero que -de existir acuerdo- le depositarán su voto para Gobernador. Estaríamos hablando de alrededor de más de 10 mil riojanos que no se les cruzaba por la cabeza votar a Quintela, pero -con el acuerdo- cambiarán de idea.
Por su parte, el Gitano correría el riesgo de abrirle las puertas a un ‘enemigo’ del espacio. Habría que ver qué repercusiones tiene esta incorporación dentro del Quintelismo. ¿Qué sentiría un Quintelista escuchando a su líder en una entrevista exclusiva con Radio Fénix? ¿Qué sentiría el quintelista si Fénix no le pega al Gitano, sino -por el contrario- le da lugar y hace campaña por él?
En principio, Bosetti deberá aclarar si su salidad del Bederismo -y desembarco en otra fuerza- es personal o de toda su estructura. Para la fuerza que lo quiera acoger, no es lo mismo recibir solo a Bosetti, que recibir a Tití, Elías, Chamía, Beba Soria, Picana, Lito Asís, Gustavo Luna, Felipe Álvarez, Niolini, Juan Urbano, Rocier Busto, etc.
Serán horas decisivas las que se vienen. Primero, para que Bosetti defina si da el portazo o no. Segundo, para ver donde desembarca. Si ambas cosas suceden, el escenario político riojano sufrirá un fuerte cimbronazo.

