Otra estrella empieza a brillar en el firmamento del coronavirus. La vitamina D acaba de emerger con potencia inusitada en una serie de informes que aparecieron en cadena en al menos tres de los más importantes medios científicos del mundo, todos ellos, advirtiendo el valor y consecuencias de su presencia o no en los pacientes. Su deficiencia está asociada con reacciones inflamatorias y disfunción inmune por lo que predispone a los individuos a infecciones severas.
