José Portugal estuvo desaparecido trece días en la montaña. Trece amaneceres de incertidumbre, neblina, noches heladas, lluvias y viento zonda; trece días de búsqueda incansable. El viernes 8 de agosto, minutos después de las dos de la tarde, la noticia irrumpió en la siesta riojana: “lo encontraron con vida”.
