El escándalo que despertó la curiosidad de todo el Barrio tuvo lugar durante la jornada dominical. Los Juarez (dueños de la Gallina) ingresaron violentamente a la casa de la familia Rodríguez (propietarios del perro) y hubo agresiones verbales y físicas. Además, se produjo la rotura de dos motociclistas. Hizo falta la presencia policial para frenar la hecatombe.
