Redacción de RiojaLibre
El repudiable posteo de José Gaspanello el pasado 9 de Julio, tratando a una mujer trans de ‘hombre vestido de mujer’, podría tener repercusiones mucho más grandes que las esperadas. Hasta ahora, tanto el Rector Fabián Calderón, como todo el arco oficialista, han callado vergonzosamente, como si nada hubiese pasado.
Existe una razón para explicar ese atroz y lamentable silencio cómplice: el artículo 81 del Estatuto Universitario, que el propio calderonismo reformó.
Leamos con atención:

El artículo 81 habla de remoción del Rector o Vicerrector, considerando a la ‘fórmula completa’ como autoridades a cargo de la UNLaR. Es decir, si Gaspanello renuncia o es removido del cargo, el Decano con mayor antiguedad Docente (Juan Chade) queda a cargo de la Rectoría, desplazando a Calderón, para convocar elecciones el plazo de 30 días. El artículo 81 es claro: ya sea el Rector o Vicerector quien se remueva, deben apartarse del cargo los dos.
El problema para Calderón es que si Gaspanello se va, no podrá volver a ser candidato en 30 días, ya que cuenta con dos mandatos consecutivos. Recordemos el artículo 78:

Fabián Calderón ya fue reelecto por una vez, por lo que no puede volver a ser candidato.
Consecuentemente, la remoción de Gaspanello dejaría a Calderón afuera de la UNLaR. A partir de allí debemos entender el silencio -hasta ahora- inexplicable que reina en el ámbito universitario. Silencio que evidencia una Hipocresía y Demagogia abismal: la UNLaR se declara institución libre de Discriminación de Género, pero su Vicerrector trata a una mujer Trans de ‘hombre vestido de mujer’.

