Redacción de RiojaLibre
Hasta ayer era solo un rumor, hoy lo confirmó el mismísimo Ricardo Quintela: «compartimos un almuerzo con Fonzalida en Buenos Aires, coincidimos en varias cosas».
El Intendente de Chilecito está cada vez más lejos del oficialismo provincial: ni siquiera se pronunció sobre el llamado a Internas que hizo el Gobernador para el 8 de Marzo, y en el conflicto con los PIL en su Departamento, siente que el Bederismo le está operando en contra, cuando el único responsable del conflicto es Luis Beder Herrera.
Las Internas del 8M surgen como un intento desesperado del Gobernador de unir a su tropa para vencer a Quintela en las PASO. La orden de Nación (tanto para Beder como para el Gitano) es que haya PASO para ir juntos y poder vencer a Julio Martínez en las generales. «Nada de artimañas, luego de las PASO, el que gana conduce y el que pierde acompaña», habrían disparado -a coro- Zannini y Mazzón.
En ese marco, Beder pretendía unir a todo lo que queda del Bederismo en las Internas del 8M, el primero es candidato a Gobernador y el segundo a vice. De esa manera, con la ayuda de todo el aparato en el Interior, intentar vencer al Gitano en las PASO. De las Internas participarían Casas, Bosetti y Tineo; el Gobernador hará todo lo posible para que gane Casas, dirimiéndose Tití y Tineo la vicegobernación de Casas.
Del otro lado, lejos de quedarse con los brazos cruzados, Quintela se mueve constantemente. Tres fórmulas existirían en la cabeza del Gitano para las PASO: Quintela-Bordagaray, Quintela-Fonzalida y Quintela-Saúl.
Por estos días, el binomio que más fuerza toma es Capital-Chilecito. Fonzalida tiene una vasta trayectoria que le permite poder romper con el Gobernador sin tener que afrontar las consecuencias extorsivas a las que los otros Jefes Comunales deberían exponerse (por ej, las que está padeciendo Gustavo Minuzzi). De esta manera, en las PASO justicialistas, una de las fórmulas contaría con los dos Intendentes de los Departamentos más grandes de la Provincia. Imposible dudar del ‘caracter’ peronista del binomio, solo nombrar a los ‘candidatos’ bastan para convencer al electorado peronista.
Consecuentemente, podríamos tener unas PASO donde se enfrenten Quintela-Fonzalida a Casas-Bosetti (o Tineo). Quienes venzan irán por Julio Martínez en las generales.

