
“Hay que distinguir dos sistemas de poder: el político y el económico”, asegura Noam Chomsky para dejar en claro la importancia vital que tiene el poder económico en un régimen democrático. Sería muy simplista resumir la tesis del filósofo norteamericano en este escueto espacio, pero bien nos puede servir de referencia para afirmar que en la democracia el ‘poder político no lo es todo’. A partir de allí podremos entender la última jugada del Gobernador Luis Beder Herrera con su proyecto de Ley para ‘reestructurar’ las SAPEM.
La persona más poderosa de La Rioja sabe muy bien que tiene los días contados al frente de la Casa de las Tejas. Más allá de operaciones políticas para desviar la atención (Mesa Capital), el Gobernador se convenció de que no tiene aval popular para concretar una reforma constitucional que lo habilite a ir por un tercer mandato consecutivo. Incluso, en las últimas horas, también le habrían bajado el pulgar desde la Casa Rosada.
Pero no abundaremos en esta columna sobre posibles candidaturas, sino en la intención del Gobernador de no perder el mote de ‘persona más poderosa de la Provincia’. Aunque resulte difícil de creer, Beder pretende mantener el Poder aún sin ser la máxima autoridad ejecutiva. Obedeciendo la tesis de Chomsky, el Gobernador se enfoca –desde hace meses- en controlar el ‘poder económico’ de La Rioja. ¿Cómo? A través de las famosas SAPEM.
No es nuevo el método que procura implementar Beder Herrera; Romero en Salta, Saadi en Catamarca y Juárez en Santiago del Estero lo intentaron en los últimos años en sus respectivas Provincias. Concentrémonos en el último caso: Antonio Calabrese fue ministro de economía del ex Gobernador/Caudillo Carlos Juárez. Alejado del juarizmo, Calabrese se atrevió a explicar la lógica del poder de Juárez: “Es un problema cultural que él ha venido construyendo en los últimos 50 años: lo más importante es que no debe haber inversión privada, que no haya proletariado independiente ni tampoco burguesía independiente. Uno de cada cuatro santiagueños depende del presupuesto oficial, ya sea porque es empleado público, porque es contratista del Estado o porque le presta servicios o es proveedor. De manera que desde la Casa de Gobierno se digitan la cuestión del trabajo, la vida y la hacienda de las personas”.
Esas palabras sirven –textualmente- para graficar lo que sucedió en La Rioja en la última década: el Gobernador se encargó de implementar una dependencia absoluta del Estado en materia económica. En ese marco se crearon las Sociedades Anónimas con Participación Estatal Mayoritaria; el Estado es quien debía tener la ‘última palabra’, por ello la importancia de ‘participación estatal mayoritaria’.
Beder Herrera pagó el costo de reiteradas denuncias de corrupción, falta total de transparencia en sus estructuras y hasta abruptos desmanejos por parte de varios de sus encargados. El Estado debía ser amo y señor del sector productivo de la Provincia, y ello implicaba soportar críticas menores que no dañaban el objetivo de adueñarse del poder económico. Sin embargo, el 11 de Agosto de 2011, el plan hegemónico de Beder para perpetuarse en el poder sufrió un duro golpe: la derrota en las PASO del peronismo por primera vez en la Historia puso en riesgo el ‘poder político’ del Gobernador.
Mientras el control del Poder económico iba viento en popa, el poder político había sufrido un sacudón y su continuidad estaba en duda. Por eso hubo un cambio sustancial en la lógica económica de las SAPEM, ya no serían Sociedades Anónimas con PARTICIPACIÓN ESTATAL MAYORITARIA; sino solo Sociedades Anónimas; las privatizaciones ya estaban en marcha.
La excusa bederista para ese cambio fue la ‘mala aceptación’ de la ciudadanía al nombre SAPEM, pero la verdadera razón es que Beder entendió que su poder político –y, consecuente, su continuidad en el Estado- tenían fecha de vencimiento.
Hasta el 11 de Agosto de 2011 el Gobernador pensaba “el Estado soy YO”, por eso la economía tenía que tener ‘participación estatal mayoritaria’; pero desde entonces, Beder se percató que a partir del 2015 “el Estado ya NO sería él”. Sabiendo que el poder político se le esfumará en pocos meses, el Gobernador quiere mantener su predominancia sosteniendo el poder económico. Es hora de Privatizar lo que el Estado creó.
En esa lógica se encuentra la respuesta a la pregunta que –razonablemente- la Diputada Lucía Ávila desparramó por todos los medios: “Si -según sus propias palabras- las SAPEM son exitosas y dan ganancias, por qué las quieren privatizar”. Un Beder atacado por un ataque de sincericidio, contestaría: “Antes el estado era YO, pero desde el 2015 el Estado ya no seré YO; por eso las ganancias deben rediccionarse”.
El Peligro de la Contratación Directa
El maquiavélico plan del Gobernador está teniendo serios problemas para implementarse como se diagramó en las cabezas de Luis Beder Herrera y Juan Luna Corzo. El ‘poder político’ se está perdiendo antes de tiempo y corre riesgo la adquisición del ‘poder económico’. Las SAPEM se edifican como el arma con el que cuenta Beder para garantizarse el control de la economía riojana, de eso no hay dudas; pero la privatización de las mismas (enmascaradas en la palabra ‘reestructuración’) está siendo resistida por parte de los Diputados oficialistas.
En el proyecto que el Poder Ejecutivo mandó a Diputados, uno de sus artículos establecía que un mecanismo posible para llevar a cabo estas privatizaciones/reestructuraciones es la ‘contratación directa’. Es decir, el Gobernador podría decidir a piaccere a quién brindar la titularidad de cada SAPEM. Sentados en una mesa familiar, Beder repartiría entre parientes y amigos la millonaria inversión que hizo el estado.
Pero, afortunadamente, el poder político del Gobernador en la Legislatura ya no es absoluto. Varios Diputados de peso pidieron la modificación de ese artículo, eliminando la ‘contratación directa’, y dejando como mecanismos para la reestructuración las dos alternativas restantes: concurso público e iniciativa privada. Beder se topó con un freno inesperado: existen Diputados que no obedecen sin chistar cualquier despropósito que mande el ejecutivo.
Otro aspecto fundamental que Diputados pidieron reformular es el referido a las SAPEM que brindan servicios públicos: Aguas Riojanas, Edelar, Telecomunicaciones, etc. Cuando las empresas caigan en manos privadas, lo primero que se hará para ‘acomodar los números’ es aumentar el costo del Servicio. Los sectores ‘Privados’ no están obligados a cuidar el bolsillo del ciudadano, por ello no se les podrá exigir que mantengan un costo accesible en los Servicios Básicos. Diputados exige que las SAPEM de Servicios Públicos queden fuera de esta reestructuración y sigan con mayoría estatal en sus activos.
Vale recalcar que no es casual la fecha elegida por el Poder Ejecutivo para enviar el Proyecto a la Legislatura. Aprovechar al máximo el mundial es una premisa que todos los políticos están pregonando: Beder intenta que la distracción por los destinos de Messi y compañía hagan mecha, sacándole protagonismo a la Ley. El esquema elegido por Sabella o los deficientes rendimientos del Kun Aguero y Gonzalo Higuain parecen ser más importante que el control de la economía riojana durante las próximas décadas. En otras palabras, para algunos medios lo que sucede en Diputados son «internillas de poca monta».
Amén de estos detalles fundamentales para el futuro de la Provincia, es manifiesto el cambio ideológico que se produjo en la idiosincrasia del Gobernador: del marxismo exacerbado donde todo el poder debe radicar exclusivamente en el Estado, al capitalismo cuasi neo liberalista donde deben reinar un sistema de imperios privados.
El Gobernador comienza a ver al Estado como parte del pasado, su única manera de mantener el poder de la Provincia es adueñarse del poder económico. La Privatización de las SAPEM será fundamental en ese esquema. La tarea de los Diputados de ‘controlar’ esta Reestructuración será determinante para el futuro inmediato de La Rioja. ¿Estarán a la altura de las circunstancias?

