
No se trata de meras especulaciones, sino de hechos fácticos. Cuando el riojano capitalino brinde para despedir el 2015 ya no tendrá a los tres mandatarios ejecutivos que hoy lo gobiernan: Ricardo Quintela no será su Intendente, Luis Beder Herrera no será su Gobernador y Cristina Fernández de Kirchner no será su presidenta. Consecuentemente, se viene un año intenso en cuanto a la vida democrática y republicana del riojano.
El gran interrogante es dilucidar si el riojano está preparado para afrontar semejante alteración en las autoridades; aunque, dependiendo el estamento, variarán el grado de dicha modificación. A priori, podría vaticinarse que mientras a nivel Nacional y Municipal se daría una ‘renovación’, a nivel Provincial tendremos un cambio, que puede ser radical o armónico. Veamos caso por caso.
El PJ seguirá gobernando el país
En la elección a presidente no caben dudas de que el peronismo seguirá en el poder. Solo una debacle provocada por el mismo oficialismo puede derivar en un sorpresivo triunfo de Mauricio Macri o algún candidato de UNEN. La incertidumbre pasa por saber si será el neo opositor Sergio Massa quien sucederá a su antigua Jefa, o un candidato bendecido por la presidenta. La segunda alternativa es la que cuenta con mayores chances, aunque Cristina no estaría 100% decidida a delegar el poder en el nombre que surge naturalmente: Daniel Scioli.
En los últimos días se propagó un visible ataque del Kirchnerismo puro al Gobernador bonaerense, lo que hacen subir las chances de Florencio Randazzo. El próximo presidente de los argentinos no escapará a estos tres nombres.
Si tenemos en cuenta que uno de ellos es el actual Ministro del Interior y Transporte, otro fue vicepresidente de Néstor Kirchner y actual gobernador alineado al Gobierno, y el restante –aunque ahora se muestre como Opositor- fue Jefe de Gabinete de CFK, tercer candidato a Diputado en la lista que encabezó Néstor Kirchner en 2009 e Intendente de Tigre alineado por años con el Kirchnerismo; concluimos que NO habrá un cambio radical en las políticas de estado, sino una ‘renovación’ de un Proyecto que está agotado.
Cambio radical o armónico en la Provincia
El escenario a nivel Provincial parece ser el más atrapante, por la incertidumbre y preponderancia que lo enmarca. Existe una sola certeza: el bederismo no seguirá en el Poder. A partir de ahí se abren un par de variables que tienen dos protagonistas exclusivos: Julio Martínez y Ricardo Quintela.
Si, finalmente, el Diputado Nacional logra que el peronismo se divida definitivamente, podría vencer en las elecciones y se consagraría como el primer gobernador radical de La Rioja. Indudablemente, estaríamos ante un cambio abrupto de mando. Se acabará con todo lo hecho (malo y/o bueno) y se empezará de cero. El conocido ‘borrón y cuenta nueva’ se concretará en la Provincia. Con la esperanza y riesgos que dicho panorama implica, los riojanos nos enfrentaremos a ‘algo nuevo’.
El otro gran favorito para suceder a Beder Herrera es Ricardo Quintela. Aquí se abren dos variables para lograrlo: un cambio armónico o una ‘renovación’. La más factible pareciera ser la primera, donde el actual Intendente capitalino aceptaría las reglas del Gobierno Provincial para participar por ‘adentro’ del PJ, pero dejando en claro que se ‘opone’ al modelo de Gobierno que lidera Luis Beder Herrera. De esta manera, tendríamos unas PASO con Quintela enfrentando a Casas (seguro vencedor en las Internas del 8M), con el compromiso de que ‘quien pierda’, acompañará al ganador en las generales contra Julio Martínez.
Una ‘renovación’ del actual gobierno Provincial se daría si luego de las Internas del 8M, el quintelismo acepta pactar políticamente con el bederismo para tener un Gobierno de mutuo acuerdo en el período 2015-2019. No haría falta que el bederismo y quintelismo se enfrenten en las PASO y la fórmula –con consenso pleno- sería Quintela-Casas (vencedor de las Internas del 8M). En las PASO, Quintela-Casas podrían tener competencia menor, como por ejemplo Eduardo Menem, Lázaro Fonzalida o José Siman.
A estas alturas, el acuerdo Quintela-Martínez no cotiza, aunque la relación se mantiene estable y nunca debiera descartarse si Beder Herrera apela a artimañas desleales para intentarse imponerse. Si renaciera ese acuerdo, cualquiera sea el orden de la fórmula, estaríamos claramente ante un cambio abrupto de Gobierno.
Capital Q
Si bien el actual Intendente no seguirá en el Palacio Ramírez de Velazco, su poder en la Capital es indiscutible. Quien lo suceda, deberá contar –indefectiblemente- con su aval, todos los políticos que aspiran a la intendencia saben que no llegarán si están enfrentados con el Gitano. Por ello, más allá del color político del próximo Jefe Comuna, se descarta que no habrá un cambio pronunciado en las políticas municipales.
Ricardo Quintela se va de la Intendencia, pero deja su gente, tanto en la dirigencia como en la militancia de base. El quintelismo seguirá con vida, y presente, en la Municipalidad.
Comienza un año que será histórico para los riojanos. Quienes nos gobiernen ya no serán los mismos. ¿Habrá cambio o renovación? El tiempo -y los riojanos- dirán…

