
El Gobernador precisó la primera fecha de la catarata de elecciones que habrá durante el 2015: el 8 de Marzo se realizarán internas nominal bederistas para elegir al candidato a Gobernador del oficialismo. Sin embargo, lejos de clarificar el escenario pre electoral aportando definiciones, estas internas oscurecen –y dilatan- aún más el proceso eleccionario.
Primeramente, debe aclararse que el carácter ‘nominal’ de la Elección infiere que solo se elegirá –vale la redundancia- un ‘nombre’ como candidato, y no una lista con todos sus integrantes. Es decir, el 8 de Marzo el bederismo consagraría solo al candidato a Gobernador que participará en las PASO peronistas. Al mismo tiempo, dejará un mar de dudas sobre la metodología para elegir al vice gobernador: ¿Quién quede segundo va como vice? ¿Por consenso? Si no hubo consenso para elegir el candidato a Gobernador, por qué lo habría para elegir al vice. ¿Y los candidatos a Diputados Nacionales? Todos interrogantes que no tienen respuestas.
Pero existe una incertidumbre que carcome a muchos posibles candidatos y que el Gobernador no se digna a definir: la candidatura a Intendente de Capital. El sector que responde a Alberto Paredes Urquiza opera a destajo para convencer a Beder Herrera de que ese mismo 8 de Marzo también se elija, conjuntamente, el candidato bederista para la Capital. De lo contrario, ‘le entregamos la Intendencia en bandeja al quintelismo’.
El planteo del ‘paredismo’ es claro: Todos los capitalinos que pierdan el 8 de Marzo para gobernador, se bajarán a luchar por la Intendencia intentando meter algunos concejales; el voto bederista se dividirá en cuatro o cinco candidaturas y el Quintelismo ganará cómodamente. Si le ponemos ‘nombres’ a ese razonamiento, tenemos un posible escenario con Paredes Urquiza, Bosetti, Tineo y Madera peleando por la Intendencia contra el candidato Q, que -gracias al firme liderazgo de Ricardo Quintela- sí será elegido por consenso. “Si entre todos los bederistas juntos no llegamos a ganarle al Quintelismo, imagínate separados”, se escuchó quejarse a un dirigente bederista.
Es debido a ello que un sector importante del oficialismo pide que quien se presente a pre candidato a Gobernador, si pierde, no tenga la chance de ir por otro cargo. Esto sería imitar la metodología de las PASO, donde a los perdedores no les queda la posibilidad de integrarse o formar otras Listas. Difícil que suceda, si Beder cede a este pedido, la Interna Bederista carecerá no solamente de sentido político, sino también de sentido pragmático, ya que sería una PASO anticipada.
En busca del consenso perdido
Con las internas del 8 de Marzo, Beder Herrera pretende conseguir el ansiado consenso que su debilitada imagen no pudo lograr durante todo el 2014. Ni bien decidió desistir de su re reelección, el Gobernador nominó una lista de posibles candidatos para que ‘salgan a la cancha’ y la dirigencia se encolumne detrás de quien mejor se instale. Esa estrategia fracasó rotundamente: ninguno de los nominados logró medir en las encuestas y las divisiones se profundizaron aún más.
Es tal la interna y enfrentamientos que existe entre algunos candidatos, que resulta un hecho el incumplimiento del histórico precepto peronista ‘el que gana conduce, y el que pierde acompaña’. Si el ganador de las Internas es Bosetti, el 9 de Marzo Claudio Saúl, Alberto Paredes Urquiza, Ariel Puy Soria y varios funcionarios más comenzarán a entablar conversaciones con otros sectores (lo más correcto y preciso sería decir ‘otro sector’: quintelismo) para armar su estrategia electoral de cara al 2015. No es por justificar a dichos funcionarios, pero cómo ‘acompañar’ al Ministro si desde su espacio se los acusa de ‘golpeadores’, ‘ineptos’, ‘corruptos’, ‘delincuentes’ etc.
El mismo esquema es válido para la situación inversa: si el ganador de las Internas es Claudio Saúl o Alberto Paredes Urquiza, el Ministro de Infraestructura empezará a buscarse ‘asilo’ en otras fuerzas, negociando sus ‘votos’. Al respecto, aunque en la política ‘todo es posible’, parecería ser un hecho que se descarta al Quintelismo; el color ‘rojo’ de sus pintadas podría ser una pista para anticipar hacia donde se dirigirá. Como estas, son varias las divisiones que existen en el Bederismo. Consecuentemente, hay que olvidarse de la premisa peronista, está claro que ‘quien pierda, NO acompañará’.
Con lo puesto, el ansiado consenso que busca el Gobernador no se obtendrá y la Interna solo servirá para elegir a un ‘solitario’ candidato oficialista que no tendría chance alguna de imponerse ante Ricardo Quintela (PASO) o Julio Martínez en la elección General.
Campaña con Fondos Públicos
Por un lado, el Gobernador asegura que “desde el primero de enero los candidatos no podrán prometer o brindar ayuda, solo se les permite salir a la calle a hablar con la gente para contarles su propuesta”. De esta manera, desecha la posibilidad de que los Ministros candidatos pidan licencia o renuncien a sus cargo, tal como lo está pidiendo la oposición.
Al liderar un Ministerio, cada funcionario dispone de un presupuesto del erario público que -indefectiblemente- se utiliza con fines proselitistas. Afirmar que se manejan fondos públicos (plata de todos los riojanos) para potenciar una candidatura personal no se basa solo en rumores o sospechas periodísticas y/o políticas, sino que existen pruebas de ello. El último viernes, el Diputado Provincial Yamil Sarruff (Dpto. Felipe Varela) aseguró que el bosettismo le ofreció 10 mejoramientos habitacionales a cambio de que se haga presente en el Golfito para el lanzamiento de la pre candidatura del Ministro de Infraestructura (click aquí para la nota completa).
Sarruff no asistió a dicho lanzamiento por apoyar a otro sector del Bederismo (Sergio Casas, Claudio Saúl y Alberto Paredes Urquiza) y –consecuentemente- no recibió los 10 mejoramientos habitacionales en cuestión. Se trata de un delito político al que, por acostumbrarnos, perdemos la dimensión de la gravedad que lo sustenta. El dinero para esos 10 mejoramientos habitacionales no es de Néstor Bosetti ni de Luis Beder Herrera, es dinero público. Las 10 familias que iban a ser ayudadas con esos mejoramientos en Villa Unión, no tienen por qué perder el beneficio por no ser ‘bosettistas’, o por ‘depender’ de un Diputado Provincial que no apoya la candidatura de Bosetti.
Si un mes antes de conocerse la fecha de la Interna, un Diputado Provincial admite esta artimaña política, cómo creerle al Gobernador cuando afirma que no habrá dádivas. Esas mismas dádivas que denunció el mismísimo Luis Beder Herrera luego de las elecciones que tuvieron lugar el 27 de Octubre del 2013.
Se terminará el 2014 y la única certeza que llega desde el Bederismo es una fecha que aporta un manto de dudas aún mayor al que ya existía. Los desaciertos del Gobernador logran que los dos candidatos opositores (Martínez y Quintela) sigan creciendo en las encuestas, dejando sin chance alguna al candidato oficialista. Beder deberá conformarse con ser árbitro de la elección del Próximo Gobernador, decidiendo -con el caudal de votos que le resta- si opta por un radical (Martínez) o un peronista (Quintela) para consagrarlo como su sucesor.

