Redacción de RiojaLibre
Muy probablemente, luego de los lamentables hechos sucedidos durante el Viernes por la noche y sábado por la tarde, una gran porción de la sociedad riojana haya ‘tildado’ de violentos e incomprensibles a los ‘Comerciantes’. No es así. Si bien es cierto que primó la violencia desmedida en las marchas, no fueron los comerciantes, sino un grupo claramente identificado de militantes políticos, que responden puntualmente a Inés Brizuela y Doria y Néstor Bosetti.
Veamos uno por uno cada caso:
- Estefanía Daca, funcionaria municipal. Es una de las personas de mayor confianza de la Intendenta, y fue quien el Viernes por la noche comenzó a motorizar el intento de ‘pueblada’ que le pidió su Jefa Política.
- Jimena Pérez, militante ultrabosettista. Fue una de las más violentas en la marcha hacia la casa particular del Gobernador. Milita activamente por Néstor Bosetti y trabaja además en Radio Fénix.
- Charles Ayala, Director del Canal Municipal. Funcionario de Inés Brizuela y Doria. Fue uno de los que motorizó la marcha a la casa del Gobernador.

- Jorge Brizuela Cáceres. Subgerente de Comunicación de Inés Brizuela y Doria. Es recordado por reivindicar la Dictadura, posteando una imagen de Jorge Rafáel Videla.


- Maximiliano Rubia. Dirigente político libertario del Partido Demócrata. Es sanjuanino y no tiene actividad comercial registrada en La Rioja.
- Amiga de la hija de la Intendenta. Otra de las dirigentes radicales que organizó el violento ataque a la casa del Gobernador es esta joven, que trabaja como asesora de la hija de la Intendenta Inés Brizuela y Doria.
No son comerciantes, no reclaman por los Comercrios, derechos o libertades. Son dirigentes políticos claramente identificables que están haciendo política, intentando posicionar a sus respectivos Jefes Políticos para las elecciones de Octubre.
Nésto Bosetti tiene todo el derecho del mundo -al igual que cualquier otro ciudadano riojano- de aspirar a ser candidato a Diputado Provincial en Noviembre, pero NO se puede usar una Pandemia que ya se cobró la vida de 610 riojanos.

