Redacción de RiojaLibre
A pocos metros (unas cinco cuadras) de la Plaza principal, uno se topa con el Mirador La Loma: 200 escalones te esperan para llegar a la cima, pero el ‘costo’ vale la pena; una vez arriba, mientras las piernas tienen su merecido descanso, los ojos festejan. Vale aclarar que para los más ‘vagos’ existe la alternativa de ascender en auto.
Para el lado que apuntes la mirada, la naturaleza te devolverá un paisaje imponente. Este ‘circuito’ todavía no está explotado comercialmente; entre los pro se destaca que no hay que pagar un solo peso para acceder; entre los contra, hay que soportar el calor con insumos que uno lleve de ante mano, no hay ‘kioscos’ ni ‘lugar’ para cubrirse del sol.
Lo cierto es que el paisaje natural es una maravilla para los ojos. Mirás para un lado y te encontrás al Famatina…


Girás 180 grados y te topás con los cerros colorados…


Volves a apuntar hacia al Famatina (siempre nevado, alunas veces más que otras), y hacia abajo observás el origen de Villa Unión: plantaciones de vid.

Otro giro y descubrimos Guandacol:
Ya habiendo disfrutado todos los puntos cardinales, nos detenemos en la última foto. Quien nos acompaña nos recomienda ‘hacer zoom’ y enfocarnos en un cerro color amarillento.

«Ves que le falta el pico, que está como cortado; ese cerro estaba como todos los otros, pero padeció a Yamaha Gold», nos desazna nuestro Guía. Eso es Gualcamayo, uno de los tantos proyectos donde Yamaha Gold explota a gran escala. Gualcamayo (territorio sanjuanino) se ubica en dirección a Guandacol, a quienes los entendidos indican como la ‘próxima’ meta de Yamaha Gold, que ya estuvo haciendo exploraciones. Según nos corroboran, este sería el ‘pico’ que le falta a Gualcamayo:
Antes de bajar, nos frenamos, volvemos a apuntar la mirada hacia Famatina y reflexionamos: si los valientes ‘antimineros’ no hubiesen resistido el atropello de Beder, la Barrick y Osisko, sobre ese cerro tendríamos que hace el mismo ‘retoque’ con photoshop que hicimos sobre Gualcamayo. Gracias Famatinenses!!!

