En un escenario de incertidumbre política y económica, el jefe de Gabinete de La Rioja, Juan Luna Corzo, rompió el silencio sobre la crisis de gabinete y el futuro de la gestión provincial. Tras la decisión del gobernador Ricardo Quintela de solicitar la renuncia a todos sus funcionarios, la mano derecha del mandatario advirtió que la provincia enfrenta un panorama sombrío de cara a los próximos dos años y llamó a replantear el modelo de desarrollo local.
En una entrevista de streaming, Luna Corzo no esquivó la autocrítica sobre el resultado electoral, confirmó que los sueldos y el aguinaldo están garantizados —aunque sin margen para aumentos— y dejó una definición contundente sobre la relación con la Casa Rosada: «Si al plan de Milei le va bien, a La Rioja le va a ir mal. Y si le va mal, también».
Consultado sobre el pedido de dimisión de toda la plana mayor del Ejecutivo, Luna Corzo confirmó que todas las renuncias están a disposición, incluida la suya. «El gobernador nos dijo: entramos en los últimos dos años y quiero tener disponibilidad para armar el equipo», explicó.
Lejos de dramatizar, el funcionario aseguró que «nadie tiene el cargo comprado» y que es potestad exclusiva de Quintela definir quiénes lo acompañarán en la segunda mitad del mandato. Sobre su futuro personal, evitó precisiones: «Yo presenté la renuncia. Si me tengo que ir, el mundo sigue».
«La gente pide que estemos más cerca»
Uno de los puntos más álgidos fue el análisis de los recientes comicios, donde el peronismo retuvo la provincia por un margen estrecho de apenas 600 votos. Para Luna Corzo, el resultado «no fue ni bueno ni malo, fue al medio», pero reconoció que hay una «fractura social profunda».
«Hay un sector de la sociedad que está enojado y angustiado. La gente nos está pidiendo que estemos más cerca y que escuchemos más», admitió. El Jefe de Gabinete rechazó el exitismo y llamó a la humildad: «El voto es complejo, hay que respetar tanto al que nos acompañó como al que votó a La Libertad Avanza».
Pago de Aguinaldo garantizado
Luna Corzo pintó un panorama financiero crítico para 2026. Según sus cifras, el 82% de los recursos de la coparticipación se destina exclusivamente al pago de salarios. En este contexto, llevó tranquilidad a los estatales pero bajó las expectativas de mejoras inmediatas.
Aguinaldo: «Está garantizado el pago del medio aguinaldo en diciembre, que incluye conceptos remunerativos y no remunerativos».
Ítem Docente: «El IPE se paga en diciembre. Lo digo con claridad para que no operen con la angustia de los docentes».
Aumentos y Bonos: «No hay que esperanzarse con bonos ni aumentos salariales. No tengo de dónde pagarlos. No hay plata extra».
El funcionario explicó que la caída de la actividad y el recorte de fondos nacionales (como el FONID y la obra pública) han dejado a la provincia en una situación de supervivencia. «Estamos parados desde diciembre de 2023. A los problemas de la construcción ahora se suma el Parque Industrial, que todos los días reduce personal», alertó.
En una definición política de fondo, Luna Corzo sostuvo que el «proyecto riojano necesita un cambio» y apuntó directamente a la histórica dependencia del empleo público, una matriz que, según él, se profundizó durante el menemismo.
«No podemos pretender que este camino del empleo público siga siendo la única vía. Hay que fortalecer el sector privado productivo, no solo el comercio», señaló.
Para ello, puso sobre la mesa la necesidad de avanzar con la minería, un tema tabú en la provincia. «No nos hagamos los distraídos. La Rioja tiene potencial minero en el Valle del Bermejo y en los Llanos. Tenemos que afrontarlo definitivamente», sentenció, sumando también a las energías renovables y la producción de alimentos como ejes de un nuevo desarrollo.
Sobre el final, y ante la danza de nombres para la sucesión de Quintela en 2027, Luna Corzo pidió prudencia: «Primero hay que pasar el 2026, que va a ser durísimo». Sin embargo, no se bajó de la lista de posibles candidatos, aunque mencionó a otros dirigentes como Jorge Salomón, Cristian Pérez y Marcelo Del Moral.
«A mí me gustaría que hablemos de futuro, de a dónde queremos ir los próximos 20 años. Si no tenemos un apalancamiento del Estado para dar el salto, a La Rioja le va a costar una generación salir adelante», concluyó.

