Y hablemos de Martín Menem, con las “licitaciones” del Estado con su empresa -ahora manejada por su hermano, otro Menem, pero llamado Eduardo Adrián- y los miles de millones que muestran que el nido de corrupción sigue vigente. Solo hablando de este caso, la empresa Tech Security estaba a nombre de Martín hasta diciembre 2023, que le pasó “la posta” a su hermano. Esta empresa licitó con el Banco Nación por tareas de seguridad con un monto de 4 mil millones de pesos por dos años, y renovable por dos años más. Si el número sorprende, más llama la atención que otra empresa preseleccionada en la misma licitación -llamada Briefing Security- podría haber recibido alrededor de 238 millones de pesos. La diferencia… el clan Menem.
Y ahora los sobres y las coimas con Karina, Lule, Martín y una lista interminable. Y volvemos a sostener, frente a estos datos y al día a día, que la corrupción del gobierno nacional y de todos sus funcionarios, es de los blindajes mediáticos más enorme que se haya visto. Pero esta vez no la pudieron tapar del todo.
Cuando el gobierno propone olvido, confusión, y por ejemplo, coloca un busto de uno de los peores presidente de la historia reciente, la intención está en repetir las mismas recetas, los mismos negociados, la corrupción nacional y cipaya, y el saqueo de un Estado que -repetimos- dicen odiar pero necesitan para saquear hasta que les de la nafta, o sigan sin costo a la altura.
Este es el clan Menem, demasiado conocido, con mafias, y la misma metodología que se repite, o en realidad… nunca se fue.
Fuente: Revista Sudestada

