El jefe de la Policía, comisario general Luis Páez, se refirió a los hechos de los menores que se fugaron de sus casas la semana anterior y que puso en vilo a la Policía y los equipos de búsqueda. Sobre el tema responsabilizó a los tutores y explicó el trabajo que lleva a la fuerza de seguridad cada vez que hay estos actos de irresponsabilidad por parte de los progenitores.
Al respecto, el jefe de la Policía sostuvo con cierto enojo, que “existen padres que realmente no merecen serlo”, pero expresó que “nosotros debemos tratarlos a todos de igual manera y trabajar con todos nuestros recursos”.
Asimismo, dijo que la fuga de menores de los hogares “se originaron por situaciones evitables y descuidos de los padres, que demandaron la movilización de mucho personal y recursos de la Policía”.
“Nosotros a la primera denuncia de desaparición que tenemos, sea por el motivo que fuere, inmediatamente aplicamos el protocolo de salir a buscarlo con todas las dependencias policiales; no sólo la específica que en este caso es la Comisaría del Menor y la Mujer, sino todas las unidades especiales y las comisarías, e incluso se hace un cerrojo a nivel local y provincial”.
En este sentido, Páez explicó que “un niño que se va de su casa por un conflicto con el seno familiar o por lo que sea, queda vulnerable a los peligros, entonces nosotros debemos trabajar como si fuese el peor de los casos, por lo que directamente lo tomamos como si lo hubiesen raptado”.
“Aunque lo encontremos en la casa del amigo o en la casa de la tía, nosotros por las dudas tenemos que tomar el caso con el mayor de las atenciones. Hacemos esto para evitar que realmente le pueda pasar algo en la calle, en la situación vulnerable que se encuentra”, finalizó.

