El juego consiste en dividir una hoja de papel en cuatro partes y escribir «Sí» y «No» en los distintos espacios. Luego se cruzan dos lápices, uno encima del otro y lo que sigue es una supuesta invocación al “espíritu de Charlie”, que algunos consideran el “mismo demonio”. Es similar al viejo juego de “la copa” o el tablero Ouija, pero esta vez estimulado desde las redes sociales.
El juego tuvo su origen en México, por eso también es conocido como “el demonio mexicano” que es “convocado” por chicos y jóvenes. En un principio se lo atribuyó a un niño llamado “Charlie” cuyo espíritu puede ser llamado a partir del juego, para que responda las preguntas. Lo particular es que el juego es filmado con los celulares y luego compartido por las redes sociales (en Twitter a través del Hashtag #CharlieCharlieChallenge). No es difícil imaginar cómo puede potenciarse de ahí en más el temor.
Sin embargo, a principio de este mes el sitio mexicano excelsior.com.mx salió al cruce de estas versiones al atribuirlo a una estrategia publicitaria de un filme de terror: “Ni existe un demonio Charlie, ni fue un niño que murió asesinado, se trata simplemente de la promoción de la película ‘La Horca (Charlie, Charlie)’ de Warner Brothers”.
Pero los adherentes a las creencias espiritistas no dudan en atribuir el movimiento del lápiz una fuerza sobrenatural. En contraposición, las explicaciones racionales para saber por qué se mueven lo resumen en la posición de los lápices (uno encima del otro) que no les permite quedarse quietos por la inestabilidad; y ante el más ligero e imperceptible movimiento respiración es posible que se muevan.
Mientras el debate crece entre lo racional y lo sobrenatural, algunos chicos pueden divertirse un rato explorando en lo desconocido, pero otros pasan un mal momento por no estar preparados para tales “sustos”.

