La planta alimenticia anunció el cierre definitivo tras una prolongada crisis y ofreció retiros voluntarios a su personal. Autoridades laborales confirmaron que 23 empleados perdieron su fuente laboral.
La Secretaría de Trabajo de la Provincia, a cargo de Myriam Espinoza, confirmó la decisión y explicó que la fábrica venía atravesando una crisis prolongada que se reflejó en audiencias de conciliación, reducción de la jornada laboral y disminución de los salarios, medidas que habían sido aceptadas por los empleados en un intento de sostener la producción.
La incertidumbre sobre el futuro de la planta se instaló días antes, cuando circularon versiones extraoficiales sobre el posible cierre. Finalmente, las sospechas se confirmaron y se oficializó la decisión empresarial de cesar sus actividades en Chilecito.
El impacto de la medida se siente en la comunidad local, donde la pérdida de estas fuentes laborales genera preocupación entre las familias afectadas y en el sector industrial riojano. Autoridades laborales aseguraron que se acompañará a los trabajadores en la transición.
Este nuevo cierre se suma a un escenario complejo para el empleo industrial en la provincia, donde ya se registraron antecedentes similares con plantas textiles que debieron bajar la persiana por la caída de la demanda y los problemas financieros.

