El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, cuestionó al Gobierno nacional de Javier Milei por la falta de respuestas ante las emergencias ambientales que afectan a distintas regiones del país, como los incendios forestales en la Patagonia y las inundaciones en departamentos del interior riojano. En ese contexto, advirtió sobre los riesgos de negar el cambio climático y sostuvo que la retirada del Estado frente a fenómenos previsibles no es neutral, sino una decisión política con profundas consecuencias sociales.
A través de sus redes sociales, el gobernador alertó sobre lo que definió como un momento peligroso para la Argentina: la naturalización del retiro del Estado ante catástrofes ambientales. “Callar frente al abandono no es moderación ni prudencia. Es mirar para otro lado”, expresó el mandatario, en un mensaje dirigido tanto al Ejecutivo nacional como a distintos sectores de la dirigencia política.
La Argentina atraviesa un momento peligroso: el de empezar a naturalizar que el Estado no esté, que no llegue, que no cuide. Cuando eso pasa, deja de ser garante y se convierte en espectador.
— Ricardo Quintela (@QuintelaRicardo) January 28, 2026
El cambio climático existe. Negarlo no es únicamente un discurso, sino una forma de no…
“El cambio climático existe. Negarlo no es únicamente un discurso, sino una forma de no hacerse cargo. No es una opinión ni una bandera ideológica: es lo que estamos viviendo”, afirmó Quintela, al cuestionar los planteos negacionistas que circulan en el debate público y que, según advirtió, terminan traduciéndose en falta de planificación y ausencia de políticas de prevención.
En relación con la situación particular que atraviesa su provincia, el gobernador se refirió a las lluvias intensas y concentradas que provocaron inundaciones en distintos puntos del interior riojano. Según explicó, estos fenómenos responden a un patrón cada vez más frecuente asociado al cambio climático. “En La Rioja lo vemos todos los días: lluvias que no responden a ningún patrón habitual, tormentas concentradas en pocas horas, suelos que no alcanzan a absorber el agua, desbordes, daños, familias afectadas. No es ‘clima raro’: es una crisis ambiental que llegó para quedarse”, subrayó.
En este sentido, Quintela destacó el rol del Estado provincial en la asistencia inmediata, la coordinación de recursos y el acompañamiento a las familias afectadas, pero advirtió que las respuestas coyunturales no alcanzan. “Esto no se resuelve solo apagando incendios o atendiendo daños. Hace falta planificación, prevención y políticas públicas sostenidas, y para eso se necesita un Estado nacional presente”, remarcó.
En otro tramo de su pronunciamiento, el gobernador insistió en que negar el cambio climático no elimina sus efectos, sino que «lo único que logra es dejar a los territorios solos, sin apoyo, sin coordinación y sin una estrategia común frente a fenómenos que no reconocen fronteras. Cuando el Gobierno nacional decide mirar para otro lado, al costo lo pagan la gente y las provincias». «Ahí es donde el problema deja de ser ambiental y pasa a ser político”, agregó.
Quintela también puso el foco en los incendios forestales que afectan a la Patagonia, a los que definió como una tragedia social además de ambiental. “En la Patagonia, el fuego avanza sin piedad. Se pierden casas, trabajos, bosques y comunidades enteras. No se queman números: se quema la vida de miles de argentinos”, expresó, al advertir que la falta de una respuesta rápida y coordinada desde la Nación agrava el impacto de la crisis.
En ese contexto, cuestionó las prioridades del Ejecutivo encabezado por Javier Milei y sostuvo que, mientras se multiplican las emergencias, “el presidente elige el show, los espectáculos y la exposición mediática por sobre la gestión”. Aclaró que no se trata de una crítica personal, sino de “un mensaje político claro” sobre el rumbo adoptado por el Gobierno nacional.
El mandatario riojano advirtió además que la retirada del Estado frente a estas situaciones “nunca es inocente”, ya que abre la puerta a procesos de concentración económica. “La tierra arrasada se convierte en oportunidad de mercado para pocos. El desastre abre negocios y la historia ya lo mostró demasiadas veces como para fingir sorpresa”, afirmó.
Finalmente, Quintela hizo referencia a decisiones sobre territorios estratégicos adoptadas sin debate público ni control institucional, y puso como ejemplo la intervención del puerto de Ushuaia. “No es eficiencia lo que está en juego, es soberanía. Y cuando estas decisiones se toman en silencio, siempre pierden las provincias”, advirtió.

