Al mantener un breve contacto con la prensa y consultado sobre los aumentos en el costo de vida, uno de los referentes del peronismo de la Capital, denunció que el gobierno nacional en éstos últimos días se han utilizado decenas de artilugios para que los medios predominantes no hablen del tema económico.
En ese sentido aseguró que la inflación de abril llega al 2,6 por ciento de acuerdo con el INDEC, tras considerar que su proyección del 25 al 27 por ciento, está retrasando los salarios en un 40 por ciento anual por sobre el 17 proyectado.
“Esto por un gobierno que no se equivocó en el presupuesto, sino que utilizó el ‘error’ para bajar los salarios, enfriar la economía, bajar el consumo interno, provocar despidos con el cierre de fábricas y distorsionar la información oficial”.
“Es bueno aclarar – agregó Quintela- que más allá de la matemática exactitud de las cifras, la realidad que sufrimos todos, especialmente lo que menos tienen, está a la vista y pasa por los bolsillos de todos, en especial golpea más a los más vulnerables”.
Explicó el candidato que “si el promedio está en un 20 por ciento, para un pobre se duplica. Esto lo vemos todos los días en cualquier supermercado viendo quienes son lo que pueden llenar un carrito y quienes no pueden llenar un canasto, dejando en claro quienes pierden y quienes ganan en un sistema injusto. Es la síntesis de cuando decimos que es un gobierno que gobierna para los ricos”.
Entendió que “el problema es que hoy se le agrega que no se produce como antes, la importación nos deja sin producción propia y por ende, sin trabajo. No hay oportunidad de cambiar la situación si no salimos del modelo neoliberal. Si aumentamos la desocupación y bajamos los salarios, bajamos el consumo interno. Sin ese consumo nuestras fábricas cierran, o se achican, se pierde trabajo y poder adquisitivo, el comercio no se sostiene y la exportación se reduce a materias primas, como los del agro, produciendo grandes ganancias en pocas manos”.
Vaticinó el ex intendente que es necesario la construcción de un modelo que privilegie la industria nacional, la generación de empleos genuinos, salarios que alcancen más que para sobrevivir, sino en consumir lo que necesitamos para vivir mejor. “Eso es simplemente a lo que apunta el justicialismo y otros sectores que apuntan a lo nacional, que siempre tendrá que ser popular”, explicó Quintela y resaltó que “por eso ser Justicialista no es tener un carnet del partido, sino priorizar una doctrina que apunte a producir más y distribuir mejor, con un estado que controle los mercados, porque la libertad debe ser del Pueblo y no de las empresas. Y si esas empresas, empresarios, o los denominados CEOS, llegan al gobierno como hoy, caemos en ésta Argentina de pocos con mucho, y muchos sin casi nada”.

