Belén Bulacio era hasta el sábado pasado la novia de Matías Kranevitter.
Desde entonces, la pareja (ambos de Tucumán, pero que se conocieron en Buenos Aires) dejó de seguirse en las redes sociales. Y el motivo no fue para menos: el volante argentino, que ahora defiende los colores del Sevilla español, le había pedido insistentemente, fiel a su estilo de mediocampista aguerrido, fotos desnuda a una botinera, realizando lo que los especialistas 2.0 llaman «infidelidad digital».

«Fijate a quien le decís que no», había reaccionado Kranevitter ante la negativa de la misteriosa mujer. Es que el futbolista intentó hacer uso de su fama, algo que recuerda a «las técnicas de seducción» del movilero Maximiliano Fourcade. «Ocupate de la trola de tu novia», lo arrinconó la misteriosa mujer.

Por ahora, Belén prefirió no hacer comentarios sobre las aventuras virtuales de su novio, a quien conoció hace dos años cuando todavía jugaba en River, soñaba con llegar a la Selección y algún día probar suerte en Europa. La fama esta vez lo encontró en posición adelantada.







