Redacción de RiojaLibre
En la conferencia de prensa de ayer, en la que entre otras cosas acusó a los trabajadores PEM de ‘ladrones’, la Intendenta capitalina pretendió victimizarse, manifestando que es vícitma de un ataque de violencia política. Inés Brizuela y Doria subestima la memoria de los capitalinos. Es que hace solo cuatro semanas, fue la propia Intendenta la que encabezó e inició la ola de violencia que hoy dice padecer.
Días antes de las elecciones del 14 de Noviembre, Brizuela y Doria instaló un acampe frente a la Residencia Oficial, en el que se produjeron todo tipo de hechos violentos: piedras que rompieron vidrieras de la Residencia, intenso fuego que dañó el portón de ingreso, ataque salvaje a periodista que cubría la protesta, etc.
Esa violencia que se vio hace un par de semanas frente a la Residencia, impulsada y fogoneada por la Intendenta Inés Brizuela y Doria, hoy se ve -por ahora en menor medida- en las protestas y reclamos contra el Municipio. El reclamo es el mismo (los ex PEM quieren cobrar su salario), pero el tiempo les hizo ver que su patronal es el Municipio, que de nada sirve protestar ante el Gobierno Provincial porque quien liquida sus sueldos es el Municipio.
Ayer, una empleada del CEPAR Norte, padeció la violencia física y verbal de los funcionarios y enviados del Municipio:

