Una comisión policial encabezada por el comisario inspector José Ceferino Nievas trasladó a Juan Alberto Palacios desde la ciudad cordobesa de Villa Dolores a Chamical, por pedido del juez de instrucción de la ciudad llanista, doctor Alejandro Aquiles.Palacios está acusado de ser el autor material, por encargo, del crimen del comerciante Luciano Francisco Avila. El sicario fue detenido por la policía cordobesa el viernes y será interrogado por la justicia chamicalense.
La investigación del horrendo crimen de «Kelo» Ávila, un conocido propietario de un vivero y maderera, se desarrolló en forma acelerada, más si se tiene en cuenta que la hora estimada de su crimen fue entre las 2 y las 3 de la madrugada del jueves.
Pocas horas después ya había quedado «demorada» la señora Iris Paigés de Ávila, esposa de la víctima, quien terminó confesando que había contratado a Palacios, marido de una hija suya, para que matara a Ávila mientras dormía.
Con el transcurrir de las horas y en virtud de la tarea de los técnicos y peritos de la Policía Técnica Judicial que le aportaron al juez Aquiles y al fiscal Stoller todos los elementos que necesitaban, la investigación se despejó bastante.
Paigés había dicho a la policía que habían entrado dos hombres encapuchados a su casa cuando estaban durmiendo y que mientras uno la ató y sacó del dormitorio, el otro mató a su marido cuando en realidad ella había planificado matarlo junto a su yerno Palacios, a quien habría pagado unos 40.000 pesos para que viajara desde Córdoba, lo matara de una certera puñalada en el corazón y regresase esa misma noche.
Así se llegó a la noche, cuando la esposa de la víctima terminó quebrándose y confesando que ella había planeado al hecho, en conjunto con su yerno, ahora detenido y trasladado desde Córdoba a Chamical.
Habló el colombiano que fue detenido por la muerte del comerciante
Nuestro corresponsal Walter Lávaque dialogó con Sebastián Quevedo, uno de los hombres de nacionalidad colombiana que fue detenido como sospechoso del asesinato de Ávila.
Asimismo relató cómo fue su detención, y destacó la solidaridad de sus vecinos que desde un principio creyeron en su inocencia.
No obstante dijo que mientras estuvo detenido fue atacado por las redes sociales por ser ciudadano colombiano. Sebastián Quevedo destacó que él es un ciudadano colombiano comerciante que está generando puestos de trabajos para argentinos.
Quevedo contó que vive con dos de sus hermanos, los que son menores de edad. “Quédense tranquilos que yo ya vuelvo”, contó que les dijo para no alarmarlos.

