Un joven de 22 años le reclamó a su antiguo jefe que le pagara una deuda de sólo $ 150, y recibió como respuesta una fuerte golpiza que de no haber sido por la intervención de la familia del agredido, se habría convertido en una tragedia.
El hecho se conoció ayer, pero ocurrió el domingo último en el Distrito San Miguel, departamento Chilecito.

Se trata de Bruno Scaltriti, quien vive sobre ruta 12, en casa 975, en San Miguel, quien en comunicación con EL INDEPENDIENTE, dio cuenta de lo ocurrido, hecho del que todavía dice no entender qué fue lo que le pasó a su antiguo jefe Dante Mario Collovati, para que reaccionara de esa manera, ya que la relación laboral había terminado de buena manera y el sólo reclamó lo que le correspondía.
Sobre el hecho, Scaltriti contó que en la tarde del domingo próximo pasado, alrededor de las 19, se dirigió hasta la casa de Collovati, con quien trabajaba en herrería, para pedirle una carretilla que le habían prestado días atrás y esto no generó ningún inconveniente, por el contrario lo invitó a pasar al patio para que la retire. Pero antes de irse el joven, a decir de él, le pidió de buena manera 150 pesos que le adeudaba el hombre.
Esto generó un entredicho entre ellos ya que su ex patrón si bien le dijo que le iba a pagar, puso en duda el monto. No obstante todo parecía haber quedado bien pero cuando Scaltriti le dio la espalda, Collovati arremetió contra él. “Me golpeó de atrás, lo que me hizo caer, al darme vuelta alcancé a pegarle dos trompadas, pero se me subió encima, me agarró fuerte del cuello, y comenzó a golpearme”.
Una hermana de la víctima vio la situación y le avisó a su padre quien inmediatamente se presentó en el lugar y le exigió al agresor que cesara de su actitud, a lo que Collovati hizo caso. “Si no hubiese sido por mi hermana y mi padre, no estaría contando esta historia, porque ya estaba sin aire”, dijo Scaltriti.
Luego de esta situación, el herido se trasladó hacia la comisaría de Anguinán en donde radicó la denuncia y luego se trasladó al hospital para que le realizaran las curaciones pertinentes en la cara y zona del cuello, en donde “me quedaron marcadas las manos”.
Para finalizar el denunciante hizo saber que la causa policial figura bajo la carátula de “Lesiones leves”, y que hasta ayer no se había detenido al agresor.

