En el campo popular, todos acordamos acerca del carácter sanguinario e inhumano de la dictadura militar implantada un día nefasto de marzo, hace 39 años. De allí que, no obstante el tiempo transcurrido, permanezca fervoroso nuestro repudio y salgamos de nuevo a la calle a manifestar nuestra bronca contra los responsables militares, civiles y eclesiales que planearon un país al servicio de las minorías oligárquicas.
La dictadura militar fue muerte, desaparición, tortura, secuestros, etc. pero fue también una victoria de la clase oligárquica y aplastamiento del proyecto popular, la represión de los Videla y Massera no derivó en la política económica entreguista y antipopular de Martínez de Hoz, sino que la política económica entreguista y antipopular de Martínez de Hoz, necesitó como condición insoslayable, la represión de los Videla y Massera.
Por eso el repudio del 24 de marzo de 1976 se carga de indignación y dolor por el baño de sangre, pero también debe señalar otros aspectos que sigan los sucesos políticos de los años posteriores a la dictadura: la reconversión de la clase dominante en una nueva oligarquía que entrelaza sus intereses con el imperialismo norteamericano, la división del movimiento obrero y liquidación de sus cuadros sindicales más combativos desde dirigentes a delegados de fábrica, el descabezamiento de la pequeña burguesía revolucionaria, por muerte o exilio de sus principales cuadros e infundiendo temor al resto de los sectores populares, el aplastamiento de gran parte del empresariado pequeño y mediano a través de la apertura económica. Es decir, se trata de transformaciones profundas de la sociedad argentina que hoy, a pesar de la «restauración» democrática, presionan decididamente sobre nuestro escenario político.
Por ello estamos convencidos que el proyecto político que se inauguró con Nestor Kichner y que hoy continua con Cristina ha convertido la historia de injusticia e impunidad en la real posibilidad de conocer la verdad histórica y juzgar a los jerarcas del proceso y sus ideólogos civiles como Martinez de Hoz y a la mafia empresaria como Massot, Magnetto y Blaquier tan culpables como los ejecutores de miles de muertes, pese a que la “justicia del sistema” no los quiere tocar y pretende perpetuar la impunidad.
Sabemos que vivimos momentos difíciles y tensos, sobre todo cuando las garras del imperio se afilan en querer someter nuevamente a nuestros pueblos, como en Venezuela, Brasil, Ecuador y en nuestro país, siendo que son justamente los gobiernos de nuestros países, a través de UNASUR, los primeros en salir en defensa de esta nueva agresión e injerencia. Que tratan de avanzar sobre nuestras conquistas y el hecho de haber juzgado y condenado a los principales responsables del genocidio le molesta también al imperio y a las corporaciones porque implica cuestionar a las políticas que mayormente primaron en nuestros países.
Por eso llamamos al pueblo de La Rioja a manifestar nuevamente como todos los años en los actos que se organizan para continuar fortaleciendo este nuevo escenario donde los dictadores terminan en la cárcel.
Mesa Provincial del Frente Grande La Rioja

