Redacción de RiojaLibre
Ayer te contamos la historia de Pedro Pereyra, un anciano de 104 años de Catuna que sigue trabajando, y la titulamos Culto al Trabajo. La nota de hoy tranquilamente podría titularse Culto a la Vida. Es que María es una abuelita de 117 años, que vive en Santa Cruz, un pueblito de Campanas. María vive con Catalina del Carmen Álvarez (72 años), su hija que la única compañera que tiene.
Los vecinos de Santa Cruz piden que el Gobierno de la Provincia le haga un reconocimiento especial a esta gran luchadora de la vida, ya que tiene el récord de haber atravezado tres Siglos: XIX, XX y XXI.
“El Pueblito es chico pero lindo, su casita esta en Alto, casi arriba el cerro; nosotros trabajamos para el ANSES y nos encanta dar los beneficios que la administración da, porque son derechos que les pertenecen”, nos cuenta Enzo Martínez. “A María le dimos el Plan Hogar, es la Garrafa; nos fuimos felices ya que fue una gran sorpresa ver a Maria, 117 años de edad, el mismo pueblito le festeja los años por ser única”, agregó.
A continuación las fotos de esta gran luchadora de la vida:
Repercusión en los Medios! Nota de Fénix:
Una abuela de Campanas tiene 117 años y sería la más longeva del país
Se trata de María Álvarez Herrera, una mujer que vive en Campanas, Famatina, y tiene 117 años, siendo la riojana más longeva de la provincia. Vive junto a su hija, quien dice que nunca se interesó por dar a conocer la historia de su madre para que entre en el récord Guinness.


Catalina, de 72 años, es la hija de María, quien vive junto a ella a 3 kilómetros del pueblo, en el barrio La Cañada. Contó que la mujer cumplió los 117 años en septiembre del 2015 y es una mujer sana, “lo que tiene es que a veces se le ausenta la mente, pero está bien, tiene un estómago sano come de todo.
Nació en Tinogasta, en 1898, pero vivió durante toda su vida en Campana junto a su esposo y sus 9 hijos. Hoy tiene más de 50 nietos, bisnietos y tataranietos y su hijo mayor tiene 80 años, mientras que el menor 60.
María vivió en 3 siglos diferentes, pero su hija contó que nunca los visitó nadie que confeccione registros sobre personas más longevas y que nunca les interesó dar a conocer la historia de su madre para que entre en algún libro de records.



