Redacción de RiojaLibre
En el siguiente cuadro se muestran los fondos enviados por Nación a las Provincias en materia de Coparticipación Federal, en Marzo, y en el acumulado de los primeros tres meses del año. No se incluyen ATN ni ningún otro tipo de convenio financiero, solo la Coparticipación Federal.

Como se ve en el cuadro, hay una evidente ventaja de Catamarca con respecto a La Rioja. Dos provincias muy similares en sus condiciones políticas, sociales y económicas; pero una recibe 30 mil millones de pesos más por mes. ¿Por qué? Por el punto de coparticipación perdido por La Rioja en 1989.
Es por ello que todos los Gobiernos desde entonces cualqiuera haya siudo su color político (Carlos Menem, Fernando De la Rua, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández) han enviado a La Rioja fondos para COMPENSAR esa deficiencia de fondos de La Rioja, de manera que no haya tanta desventaja con Catamarca. Javier Milei es el único Presidente que no ha enviado ni un solo peso en calidad de fondos compensatorios.
Es allí donde se explica la severa crisis económica que atraviesa La Rioja: en el cese de transferencias nacionales, reclamando a Nación una deuda que supera los $1,4 billones (o más de 1.200 millones de dólares) por fondos extracoparticipables retenidos desde fines de 2023.
El ministro de Hacienda, Fabián Blanco, confirmó que el conflicto ya fue judicializado ante la falta de respuestas: “Hemos agotado todas las instancias de diálogo con Nación”, aseguró.

Según detalló el funcionario, la deuda acumulada asciende a $1.456.000 millones, sin incluir actualizaciones recientes. El reclamo se basa en la interrupción, desde octubre de 2023, de fondos que históricamente recibía la provincia y que hoy no llegan. “Son recursos que le corresponden a La Rioja. Esperamos que la Justicia avance porque nos asiste el derecho”, sostuvo Blanco.
La estructura financiera provincial muestra un nivel de rigidez extremo. Actualmente más del 90% de los ingresos se destina al pago de salarios, quedando muy poco para funcionamiento del Estado, limitando al máximo la inversión pública, la obra pública y la asistencia al sector privado.
