Redacción de RiojaLibre
Que gané el NO por paliza en Capital y por una diferencia importante en la General. Esa es la apuesta del Paredismo. En ese hipotético escenario, desde el Municipio creen que Provincia deberá declinar la candidatura de Sergio Casas, e inmediatamente Paredes Urquiza se transforma en el Plan B del PJ.
En el paredismo saben que es imposible que la Enmienda sea ‘rechazada’ en las urnas, ya que los 98.000 votos por el NO son inalcanzables. Pero si se consigue que el NO venza al SÍ alcanzando -por ejemplo- un 65%, Casas pensará dos veces sostener su candidatura sabiendo que el 65% de la población le votará en contra.
«Yo quiero que el próximo Gobernador sea peronista, yo soy peronista, y quiero eso», fue una de las frases de APU que más fuerte sonó ayer en ‘lo de Butiche’. La misma tiene que ver con la demanda de una gran porción de la dirigencia, que prefería trabajar para el PJ que ‘juntarle votos a un radical’ (Mashasha).
Algunos creen que esta frase del Intendente deja dos caminos abiertos: 1. Si gana el SÍ, recién ahí negociar la vice de Casas; 2. Si gana el NO, ser el candidato a gobernador del PJ, ser el Plan B que le garantice al peronismo la continuidad en Casa de las Tejas. Para cualquiera de las dos opciones, APU necesita que el NO gane claramente en Capital.
Por otra parte, en el Municipio no descartan un escenario con cuatro candidatos, donde APU tendría chances concretas. Si el NO gana claramente el 27E, y aún así Provincia sostiene la candidatura de Sergio Casas, tanto APU como Beder ‘se animarán’ a salir a la cancha. Con cuatro candidatos en la elección general (Mashasha, Casas, Beder y APU), en el Municipio confían que una excelente elección en Capital lo deja con chances concretas a Paredes Urquiza de ser el próximo Gobernador.
Por último, existe un ‘as en la manga’ que tiene guardado APU: si ninguno de los escenarios son favorables, la reelección en la Intendencia (a pesar de lo que haya dicho algunos meses) sigue siendo una posibilidad latente.

