En un escenario político marcado por la fragmentación del peronismo y el avance de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, se posicionó como una de las voces más críticas de la oposición. Durante una reciente entrevista, el mandatario riojano no solo arremetió contra las políticas económicas de Javier Milei, sino que también envió un mensaje contundente hacia las filas internas de su propio partido.
Quintela no ocultó su malestar con aquellos colegas gobernadores que, habiendo llegado al poder bajo el sello del Partido Justicialista, hoy muestran una mayor sintonía con la Casa Rosada que con sus orígenes políticos. «Me produce un gran dolor y una gran decepción», confesó el mandatario, subrayando que la premisa fundamental de un gobernante peronista debe ser la defensa de los intereses de sus representados.

La crisis del PJ y el desafío de 2027
Para el gobernador, el peronismo se encuentra en un momento de necesaria introspección. Según su visión, el movimiento debe realizar una «autocrítica individual y colectiva» para reorganizarse de cara a las próximas elecciones presidenciales.
«El peronismo tiene que darse un debate interno y el diseño de un proyecto de país que garantice la empatía de la sociedad para el 2027».
Quintela hizo especial hincapié en que la propuesta electoral futura debe lograr que la sociedad se sienta «representada, identificada y contenida». En este sentido, marcó una línea divisoria clara respecto a los gobernadores denominados «dialoguistas». «A mi juicio, hay poco que dialogar con este gobierno; hay que plantear una alternativa», sentenció.
Críticas a la gestión Milei: “Genocidio social”
El mandatario riojano utilizó términos severos para describir el impacto de las medidas nacionales en el tejido social. Mencionó el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas y la pérdida de puestos de trabajo como indicadores de lo que denominó un «genocidio social».
«Vino a destruir el país y lo dice literalmente; el propio presidente habló de que es un topo que vino a destruir el Estado».
Al ser consultado sobre la gobernabilidad y la posibilidad de que el Presidente complete su mandato, Quintela expresó su deseo de que así sea «por las instituciones», aunque manifestó sus dudas debido a la situación de vulnerabilidad extrema que atraviesa un sector de la población. «De esta manera, me parece que no puede llegar», reflexionó, citando el estado de «mendicidad» en el que han caído muchos argentinos.
El rol de Cristina Kirchner y la industrialización
A pesar de haber participado en procesos de normalización del partido como alternativa, el riojano reconoció la figura de Cristina Kirchner, destacando su capacidad para posicionar al país en términos de salarios y desendeudamiento en el pasado.
Finalmente, el gobernador abogó por un modelo de país que no sea meramente «primarizado», sino que apueste a una «industria potente» aprovechando las riquezas mineras, hidrocarburíferas y agroganaderas de la Argentina. «Tenemos todo para ser un país potente e industrializado», concluyó, instando a poner esos recursos al servicio de la gente.

