Chats, billeteras virtuales, prestanombres y una oficina en Catalinas: el fiscal Picardi ubicó a Alan Pocovi, hijo de la ex pareja de Zulemita Menem, en el corazón del mecanismo financiero usado para mover las coimas.
Un operador clave en la sombra

La oficina fantasma del piso 10 en Catalinas
El punto físico de la operatoria es una oficina ubicada en el piso 10 de la Torre Catalinas Plaza, en Eduardo Madero 900.
Ese espacio es descrito en las comunicaciones como el lugar donde:
— se recibía y entregaba dinero en efectivo
— se autorizaba a emisarios a estacionar “10 minutos” en el playón
— se gestionaban movimientos electrónicos.

Quien subía con efectivo debía pedir por “Alan de la empresa Gaap”, una compañía cuyo rastro no aparece en ningún registro oficial.
En ese mismo piso funcionan Calwaro Capital, la financiera del ex Embajador Gerardo Werthein y su hijo Gregorio, y la firma Mercado Cheque (BACE PFC SA) que en el cartel utiliza el nombre “MercadoCheck”. Un entorno corporativo premium que contrasta con el carácter informal de los movimientos atribuidos a Pocovi.
Bautista: el colaborador fantasma
En varias conversaciones surge un tal “Bautista”, que opera dentro de la oficina y hasta utiliza el teléfono del propio Pocovi para coordinar transferencias.

El detalle llamativo es que “Bautista” no figura en las nóminas de las sociedades instaladas en ese piso, lo que lo ubica como parte de un circuito paralelo que funcionaba por fuera de las estructuras formales.
Las billeteras virtuales como vehículo de lavado
El mecanismo financiero identificado por el fiscal incluye el uso de billeteras virtuales y empresas de servicios de pago:
- Sur Finanzas PSP SA / NeBlockchain
De acuerdo a Picardi, Pocovi habría derivado fondos a través de esta aplicación, presentada como plataforma cripto aunque el sistema online no ofrece la posibilidad de adquirir criptomonedas.

La compañía pertenece a Maximiliano Ariel Vallejo, un empresario cercano al Chiqui Tapia que actualmente está siendo investigado por la UIF y PROCELAC por diversas maniobras financieras. Su producto es atractivo para operaciones que requieren despersonalizar el origen del dinero. Los comprobantes no identifican al emisor, solo la cuenta de origen.
- WAYA
Otra de las transferencias enviadas por Pocovi se realizó a través de WAYA.
La operación se ejecutó desde la cuenta de una mujer de bajos recursos, con estudios incompletos y un domicilio extremadamente precario. La orden de pago llegó a Pocovi a través de Calvete, que le envió por chat los datos del destinatario.

El comprobante de la transferencia fue enviado desde un contacto que Alan Pocovi agendó en su Telegram como “Leo Ferrucci”; WAYA es propiedad de Leonardo Ferrucci.

Los prestanombres: perfiles incompatibles con el dinero recibido
Todo este pingpong de transferencias que van y vienen se realizan a través de titulares cuya situación socioeconómica es incompatible con los montos atribuidos:
— viviendas precarias en barrios de emergencia
— ingresos mínimos
— estudios incompletos
— beneficios sociales
— consumos mensuales muy bajos
Este patrón es típico de estructuras de lavado: usar cuentas de identidades vulnerables para mover fondos que no pueden explicarse fiscalmente.
El entramado Pocovi durante la gestión actual
El esquema de lavado investigado en el marco de la causa ANDIS nos remite a las investigaciones realizadas por El Disenso desde el inicio de la gestión sobre las empresas de la familia Pocovi, las millonarias adjudicaciones recibidas y los movimientos societarios:
— 3 Marzo 2025: El Disenso expone que Inversora Eslava SA de los Pocovi había recibido una adjudicación del PAMI por más de $2.300 millones por el alquiler de un piso para un Call Center.
— 5 de Marzo 2025: Se presenta la investigación en el Juzgado Federal Nro. 11 – Sebastian Casanello (subrogante) – Fiscalía Federal Nro. 5 – Franco Picardi, el mismo equipo que ahora investiga la causa ANDIS.
— 22 Marzo 2025: La familia Pocovi desplaza a Kevin de Inversora Eslava SA y coloca a Alan al frente de la firma.
— 28 Marzo 2025: Vialidad Nacional le adjudica $1.292 millones a He Vras SRL, empresa de Alan Pocovi donde comparte sociedad con un ciudadano paraguayo que cobra planes sociales y vive en condiciones de extrema precariedad.
El patrón es preocupante: empresas que reciben contratos multimillonarios a los que se suman circuitos financieros informales para mover fondos.
El ecosistema empresarial de los Pocovi es inmenso, a las ya conocidas Inversora Eslava SA y He Vras SRL se les suman: Claremont Trading Inc SA, Argentine Livestock Trading SA, El 39 SA, Alistor SA, J.A.P. Finance SA, Tierra Vasca SA, London Vaf SA, Kundal SA, Not Your Co SRL, Kabner SA, Claremont Trading Inc SA, Teching SAS, Omp SA, Billbit SA, Blubyc SA, Desarrollo Los Laureles SA, Zanja Alsina SA, First TV SA, Highland Overseas L.T.D., La Jojoba SA, AFC Services SAS y Safekit LLC.
El mecanismo completo
La reconstrucción del fiscal muestra una estructura simple pero eficaz:
— El dinero ingresa al circuito de recaudación ilegal.
— Se centraliza en la oficina del piso 10 de Catalinas.
— Desde allí se reparte en efectivo o se deriva a billeteras virtuales con bajo nivel de control.
— Luego de este pasamanos, el dinero vuelve a los implicados, ya lavado, tras ejecutarse a nombre de personas sin capacidad económica para justificar los montos.
En todos los tramos aparece el mismo nombre operativo: Alan Pocovi.

