El Gobierno Nacional avanzó con una nueva etapa del ajuste en los servicios públicos al implementar, desde enero de 2026, un cambio profundo en el sistema de subsidios a la energía eléctrica y al gas natural, que deja a millones de usuarios pagando tarifas más altas y con menor asistencia del Estado.
La medida, impulsada por la administración nacional, elimina el esquema anterior de segmentación y lo reemplaza por un régimen de subsidios “focalizados”, que reduce tanto la cantidad de beneficiarios como el volumen de consumo subsidiado. En los hechos, esto se traduce en boletas más caras para una gran parte de la población.




Es importante aclarar que si bien el nuevo esquema elimina la segmentación por niveles N1, N2 y N3, los hogares que hasta diciembre de 2025 estaban categorizados como N2 y N3 continúan automáticamente dentro del sistema de subsidios, siempre que cumplan con el requisito de ingresos familiares inferiores a tres Canastas Básicas Totales. No se exige una reinscripción obligatoria, aunque el Gobierno Nacional recomienda verificar la situación del subsidio a través de las plataformas oficiales, ya que errores o inconsistencias en los registros pueden derivar en la pérdida del beneficio.
Menos subsidios, tarifas más altas
Con el nuevo sistema, los hogares pasan a estar divididos únicamente en dos categorías:
quienes reciben algún nivel de subsidio, y quienes deben pagar la tarifa plena, es decir, el costo casi total del servicio.
Además, incluso los usuarios que conservan el subsidio verán recortada la ayuda estatal, ya que los bloques de consumo subsidiado son más bajos que en el esquema anterior. Todo consumo que supere esos límites se paga sin ningún tipo de bonificación.
En el caso del gas, el subsidio se concentra principalmente en los meses de invierno y de forma parcial, mientras que durante gran parte del año los usuarios afrontan el precio pleno. En electricidad, el beneficio también se restringe a volúmenes menores de consumo.
Millones de hogares pierden el beneficio
Distintas estimaciones coinciden en que millones de familias dejarán de recibir subsidios o verán reducida de manera significativa la ayuda que tenían hasta ahora. El acceso al beneficio depende de nuevos criterios de ingresos, patrimonio y consumo definidos por el Gobierno Nacional, lo que dejó fuera del sistema a una gran cantidad de usuarios residenciales.
Esta política se complementa con aumentos tarifarios periódicos que continúan aplicándose mes a mes, por lo que la quita de subsidios se suma a las subas ya vigentes, amplificando el impacto final en las facturas.
Impacto directo en los usuarios y en el interior del país
La quita de subsidios tiene un impacto directo y automático en el bolsillo de los usuarios: lo que antes cubría el Estado ahora debe ser afrontado por las familias. En términos concretos, perder un subsidio puede implicar duplicar el monto de una boleta, según el nivel de consumo.
En provincias como La Rioja, donde los ingresos promedio son más bajos que en los grandes centros urbanos y el peso de los servicios públicos sobre el presupuesto familiar es mayor, el efecto del ajuste resulta aún más severo. Hogares y pequeños comercios deben destinar una porción cada vez más grande de sus ingresos a pagar luz y gas, recortando gastos esenciales.
Cómo consultar la situación del subsidio
El Gobierno Nacional habilitó una plataforma digital para consultar y gestionar los subsidios a la energía y el gas. Allí, los usuarios pueden verificar si mantienen el beneficio, si lo perdieron o si deben iniciar un trámite de revisión. Para acceder es necesario contar con datos personales y del servicio.
No obstante, desde distintos sectores advierten que la digitalización del trámite también deja afuera a muchos usuarios con dificultades de acceso a la tecnología, profundizando las desigualdades.
Un ajuste que se siente en la vida cotidiana
Mientras el Gobierno Nacional sostiene que la quita de subsidios es necesaria para reducir el gasto público y alcanzar el equilibrio fiscal, en la vida cotidiana el resultado es claro: tarifas más altas, menos subsidios y mayor presión sobre los ingresos familiares.
La continuidad de este esquema anticipa un 2026 con servicios públicos cada vez más caros, en un contexto económico que ya golpea con fuerza a los sectores medios y populares, y que en el interior del país se siente con mayor crudeza.
MEDIDAS DISPUESTAS POR EL GOBIERNO NACIONAL DESDE ENERO DE 2026 y su impacto directo en los usuarios de energía eléctrica y gas
- Eliminación del esquema de segmentación por niveles (N1, N2 y N3)
Medida
Desde enero de 2026, el Gobierno Nacional elimina el sistema de segmentación por ingresos que clasificaba a los usuarios en:
ingresos altos (N1),
ingresos medios (N3),
ingresos bajos (N2).
El sistema es reemplazado por un régimen mucho más restrictivo.
Aclaración: si bien se elimina la segmentación formal por niveles N1, N2 y N3, los hogares que hasta diciembre de 2025 estaban categorizados como N2 y N3 continúan automáticamente dentro del sistema de subsidios, siempre que cumplan con el requisito de ingresos familiares inferiores a tres Canastas Básicas Totales. No se exige una reinscripción obligatoria, aunque los usuarios deben verificar su situación en las plataformas oficiales, ya que inconsistencias en los registros pueden derivar en la pérdida del beneficio.
Impacto en los usuarios
- Usuarios que antes tenían subsidios parciales (principalmente sectores medios) pasan a pagar tarifa plena.
- Desaparece la gradualidad: el salto en la factura es directo y abrupto.
- Afecta especialmente a trabajadores formales, jubilados y familias que no son consideradas “vulnerables” pero tampoco tienen altos ingresos.
- Implementación del nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF)
Medida
El Gobierno Nacional crea el Subsidio Energético Focalizado, que reduce el universo de beneficiarios.
Solo acceden hogares que cumplan requisitos estrictos de ingresos, patrimonio y situación socioeconómica.
Impacto en los usuarios
- Millones de hogares quedan fuera del sistema de subsidios.
- El subsidio deja de ser un derecho amplio y pasa a ser una asistencia limitada y excepcional.
- La energía y el gas se pagan cada vez más cerca del costo real del servicio.
- Quita de subsidios a aproximadamente 7 millones de hogares
Medida
A partir de enero, el Gobierno Nacional avanza con una quita masiva de subsidios.
Según las distintas fuentes, alrededor del 45% de los hogares del país pierden total o parcialmente el beneficio.
Impacto en los usuarios
- Familias que pagaban una parte reducida del servicio ahora deben afrontar boletas mucho más elevadas.
- En muchos casos, la factura se duplica solo por la eliminación del subsidio, aun sin cambios en el consumo.
- Reducción de los bloques de consumo subsidiado
Medida
Incluso para quienes conservan el subsidio, el Gobierno Nacional reduce la cantidad de energía y gas subsidiados.
Todo consumo que supere ese límite se paga sin ninguna ayuda estatal.
Impacto en los usuarios
- Hogares con consumos normales o moderados pierden el beneficio más rápido.
- El ahorro energético deja de ser una recomendación y se vuelve una obligación económica.
- Se penaliza especialmente a familias numerosas o viviendas con mayor necesidad de calefacción o refrigeración.
- Cambios específicos en el subsidio al gas natural
Medida
El subsidio al gas queda fuertemente concentrado en los meses de invierno.
Durante gran parte del año, el usuario paga tarifa plena.
En verano, el beneficio es mínimo o inexistente.
Impacto en los usuarios
- En provincias con inviernos fríos o viviendas precarias, el gasto en gas se vuelve difícil de sostener.
- Las facturas invernales se encarecen notablemente, aun para hogares que conservan algún nivel de subsidio.
- Continuidad de aumentos tarifarios mensuales
Medida
A la quita de subsidios se suman ajustes mensuales en las tarifas de luz y gas.
Estos aumentos responden a la actualización de costos y precios mayoristas.
Impacto en los usuarios
- El impacto no es solo inicial: las boletas siguen aumentando mes a mes.
- El usuario paga más por:
eliminación de subsidios,
aumento del precio de la energía,
actualización de transporte y distribución.
- Unificación y digitalización del trámite de subsidios
Medida
El Gobierno Nacional centraliza la gestión de subsidios en una plataforma web oficial.
Los usuarios deben verificar allí si conservan o pierden el beneficio.
Impacto en los usuarios
- Quienes no realizan el trámite o tienen dificultades de acceso digital pueden quedar automáticamente excluidos.
- Adultos mayores y sectores vulnerables enfrentan más obstáculos administrativos.
- El subsidio deja de ser automático y pasa a depender de una gestión individual.
- Integración del subsidio a garrafas y gas envasado al nuevo sistema
Medida
El ex Programa Hogar se integra al nuevo régimen.
Los usuarios de gas envasado deben reinscribirse y cumplir requisitos más estrictos.
Impacto en los usuarios
- Riesgo de pérdida del subsidio para sectores que no tienen acceso al gas de red.
- Aumento del costo de la garrafa, que impacta directamente en hogares de menores ingresos.
- Traslado del costo real de la energía al usuario final
Medida
El Gobierno Nacional define como objetivo que los usuarios paguen entre el 75% y el 80% del costo real de la energía y el gas.
Impacto en los usuarios
- La factura deja de estar protegida por el Estado.
- El servicio público se comporta cada vez más como un bien de mercado.
- El peso de los servicios básicos sobre el ingreso familiar aumenta de forma sostenida.
🧾 IMPACTO GENERAL EN LOS USUARIOS
✔️ Menos subsidios estatales.
✔️ Boletas más altas desde enero de 2026.
✔️ Pérdida del beneficio para millones de hogares.
✔️ Mayor impacto en sectores medios y en el interior del país.
✔️ Aumento del gasto fijo mensual en servicios esenciales.

