Redacción de RiojaLibre
El costo político que está pagando el Gobernador por el Superdomo crece constantemente y parece no tener techo. Es que la costosísima obra pone al descubierto su doble discurso en cuanto a la importancia que le da su gestión al sueldo de los empleados públicos.
Mientras repite que «nuestra prioridad son los sueldos», la realidad indica otra cosa: se privilegia la construcción del Superdomo, con un costo de 200 millones de pesos; y -a la vez- se admite que La Rioja tiene un déficit de 100 millones de pesos, abriendo el paraguas para no cumplir con el pago del aguinaldo o el aumento salarial prometido a principios de año.
Si bien la economía es una ciencia más complicada, un análisis simplista sostiene que con los fondos que se están gastando en el Superdomo (una obra que no es vital para la sociedad) tranquilamente se podría saldar el ‘déficit’ en el que está la Provincia, y asegurar el aumento de sueldo.
Cuando a los riojanos le tocan el sueldo, explotan. ¿Vale la pena poner en riesgo la gestión por una mega obra innecesaria? ¿Un lujo para unos pocos vale más que el sueldo de todos los riojanos?

