En una entrevista publicada el jueves en el semanario alemánDie Zeit, el Pontífice resaltó que anular el requisito de celibato no es la respuesta a la escasez de sacerdotes en la Iglesia católica. Pero dio a entender que estaba abierto a analizar si es que los llamados viri probati —hombres casados de fe comprobada— pueden ser ordenados.
«Debemos de ver si es que los viri probati son una posibilidad. Luego debemos de determinar qué tareas pueden realizar, por ejemplo, en comunidades remotas», declaró al periódico.
La propuesta de viri probati, que existe desde hace décadas, ha vuelto a la palestra bajo la dirección del primer papa latinoamericano de la historia, gracias en parte a su apreciación de los desafíos que la Iglesia enfrenta en lugares como Brasil, país de gran población católica que tiene una aguda escasez de sacerdotes.
Se ha reportado que el cardenal brasileño Claudio Hummes, quien desde hace mucho es amigo de Francisco y fue jefe de la oficina para el clero, del Vaticano, está ejerciendo presión para que se permita a los viri probati en el Amazonas, donde la Iglesia cuenta con alrededor de un sacerdote por cada 10.000 católicos.

