El cura Marcelo Daniel Colombo, quien va a asumir formalmente al frente de la diócesis riojana en septiembre, pidió a los católicos “votar conforme a nuestras convicciones más íntimas de creyentes y declinar el voto rutinario al menos malo, para votar buscando al mejor”. A su vez, sobre la eventual relación con la cúpula del gobierno de La Rioja, dijo que aspira a “conciliar” y defender “las autonomías de las instituciones”. Por último, este se definió como un defensor del medio ambiente y los derechos ciudadanos.
“La vida continuará el día después del sufragio y los problemas permanecerán si no nos formamos para la transformación de la realidad, si oportunamente no nos jugamos por votar conforme nuestras convicciones más íntimas de creyentes, si no declinamos el voto rutinario al menos malo para votar buscando al mejor”. Así lo dijo el nuevo obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, horas antes de conocer la designación del Papa Francisco.
Durante un reportaje al diario El Tribuno de Salta, Colombo dijo que “en la base de los graves problemas que nos aquejan está la crisis de los vínculos parentales y la incomunicación creciente en familias y comunidades”, una realidad a la que no es ajena La Rioja y su comunidad.
Para Colombo, “afrontar la crisis con pasión creyente y con realismo evangélico nos ayudará a contribuir a su superación y a la promoción de una nueva sociedad, más integrada y respetuosa”.
“Las nuevas formas de familia, lejanas del ideal proclamado o de los clásicos estándares de lo que era una familia, requieren de nosotros una nueva entrega para acompañar, sostener y profundizar en la evangelización y el servicio a la vida”, consideró el Obispo.
“La incomunicación afecta a todos los sectores sociales y, por eso, resolverla nos compromete a todos”, agregó.
Y advirtió que “se viven tiempos difíciles, de violencia, de falta de seguridad, de prácticas corruptas en algunas maneras de hacer política y la tentación del desánimo, del “siempre es lo mismo”, del “no se puede hacer nada”; nos aflige y nos puede llegar a dejar atados de manos, incapaces de hacer presente la vigencia del mandamiento del amor y la importancia del testimonio cristiano en vistas a la amistad social”.
En ese aspecto consideró que “en el marco de las dificultades que vivimos, debemos subrayar el valor fundamental de la vida por sobre toda otra consideración. En materia de seguridad, apostar a formas inmorales del uso de la fuerza, como la tortura, los apremios, la violencia física en sus distintas variantes, ninguna forma de gatillo fácil, ninguna de las versiones de la Doctrina de la Seguridad Nacional, las más antiguas y las más modernas, las más rígidas como las más presentables, son aceptables. La vida y la salud de cada persona tienen un valor absoluto que le viene dado por el sello amoroso del que la creó, el Señor”, remarcó Colombo.
Y a la vez, admitió que “nos urge vivir en una sociedad en la que se respeten las leyes y las instituciones de la democracia, y donde apegarnos a aquellas en su auténtico cumplimiento, sea la obligación que nos alcance a todos”.
“Nuestra gente, nuestras familias, nuestros barrios, merecen vivir en paz y serenos, sin quedar a merced de pandillas y grupos dispuestos a rematarnos impiadosamente. Quien gobierna, quien cura, quien enseña, quien juzga, quien nos cuida, en una palabra, quien sirve, que lo haga con firmeza y apego a la ley, a favor de todos y con nuestro apoyo”, dijo el prelado.
Finalmente y siendo este un año electoral, Colombo pidió que “cada cristiano debe descubrirse parte responsable del tejido social. Ante los problemas que nos afectan, la mirada cortoplacista del cronograma electoral puede confundirnos y separarnos innecesariamente, acentuando las consecuencias dramáticas que todo antagonismo entre hermanos conlleva”.
“La lealtad primera que nos debemos como compatriotas y ciudadanos llamados a ser hermanos está por encima de tales intereses partidarios o personales. De estas crisis sólo podremos salir juntos, apostando lo mejor de nuestros talentos personales”, sostuvo el nuevo Obispo de La Rioja.
A su vez, a pocas horas de informado sobre su designación en La Rioja, aseguró que su relación con el pueblo riojano será de contacto permanente. “Soy naturalmente una persona cercana, comprometedor con el contacto directo con las personas”, dijo.
Y sobre su eventual relación con las autoridades del gobierno de La Rioja dijo que aspira a “conciliar”, defendió “las autonomías de las instituciones, sin mezclar pero cooperando con el poder temporal”, aseguró.
Al ser consultado sobre la lucha que llevan adelante las asamblea riojanas contra proyectos mineros a gran escala, contestó: “He estado trabajando por el medio ambiente y los derechos de los ciudadanos, a la salud, contra todo lo que sea contaminar el ambiente y destrozar la naturaleza”, dijo el Obispo.

