En el marco de esta causa, el juez interviniente hizo lugar a la medida cautelar solicitada y ordenó a los denunciados abstenerse de realizar nuevas manifestaciones, publicaciones o expresiones de carácter calumnioso o injuriante contra el magistrado, bajo apercibimiento de incurrir en el delito de desobediencia a la autoridad.
La resolución judicial valoró, en esta etapa preliminar, la verosimilitud del derecho invocado y el peligro en la demora, destacando el impacto multiplicador de las redes sociales y la necesidad de proteger el derecho al honor y la reputación frente a eventuales daños de difícil reparación ulterior.
La querella continúa su trámite ante la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional, donde se analizará el fondo de la cuestión y la eventual responsabilidad penal de los denunciados.

