En diálogo con Radio Argentina de Aimogasta, Mirian Nieto, Tía de Franco, comentó que este miércoles se dio iniciad a las primeras indagatorias a los tres detenidos por la muerte de su sobrino. Oportunamente, disparó duro contra el ministro Claudio Saúl, al indicar que ni siquiera tuvo la amabilidad de solidarizarse con la familia tras los hechos vinculados con la inseguridad reinante en Arauco.
“Este miércoles por la tarde arrancan las primeras indagatorias a los por ahora tres detenidos que tiene la causa que investiga la muerte de mi sobrino, las autoridades judiciales dijeron que la actividad tiene lugar en Capital por razones de seguridad”, expresó.
Por otro lado, la Tía de Franco lamentó la indiferencia de la máxima autoridad de seguridad de la provincia, que ni siquiera tuvo la amabilidad de solidarizarse con lo sucedido.
“Es lamentable que el ministro estando en Aimogasta, nunca se acercó a preguntarnos ni como estamos. Es increíble que mientras mi sobrino agonizaba, el ministro el día domingo hiciera cortar una calle pública para una fiesta política, y de igual manera sucedió el día martes, cuando ya mi sobrino estaba con muerte cerebral. Él es la máxima autoridad de seguridad de la provincia, el principal responsable por bregar que la violencia y la inseguridad no irrumpan la paz social, sin embargo, vergonzosamente prefirió hacer cortar una calle publica para estar de fiesta el domingo, y luego el martes en STIA hizo lo mismo, priorizó la política en lugar de darse el lugar en el cargo que ocupa, desde la familia le iniciaremos acciones para que su funcionalidad sea en beneficio de la gente que necesita de sus garantías laborales, y llevaremos este mal ejemplo a la opinión pública, con ministros así, no hay seguridad garantizada para un pueblo, los policías solo lo custodiaban a él mientras se divertía, y mi sobrino peleaba por sobrevivir, es muy triste y lamentable todo esto”, dijo la mujer.
Mirian Nieto dijo además que la familia pedirá un explicita investigación de las primeras atenciones médicas recibidas por Franco en Aimogasta, al sospechar errores que también fueron derivadores del fallecimiento del joven, ante la demora del traslado a Capital.

