Redacción de RiojaLibre
La presentación judicial se originó luego de que el magistrado recibiera en su teléfono personal un mensaje del letrado, minutos después de haber sido notificado de una sanción disciplinaria confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja. Según la denuncia, el contenido del mensaje que, incluía referencias a “ocuparse” de supuestos hechos vinculados a “los hijos de los poderosos”, fue interpretado como el anuncio de un mal injusto en un contexto de represalia directa.

Fuentes cercanas al caso señalaron que la decisión de denunciar constituye una determinación firme y personal del magistrado, quien resolvió actuar ante lo que considera una escalada de mentiras, calumnias, injurias y amenazas que, a su entender, excedieron el plano jurídico y afectaron su esfera privada.
La ofensiva judicial no se limita particularmente a esta causa penal. También se realizó la presentación de una querella por calumnias e injurias contra el abogado, también se iniciará la puesta en conocimiento de la Justicia Federal para que se investiguen y se aclare sus declaraciones, y una actuación ante el Consejo de Abogados para que evalúe su conducta profesional.
Desde el entorno del juez sostienen que el objetivo es “marcar un límite claro” y reafirmar que las discrepancias legales pueden existir, pero no pueden transformarse en intimidación personal ni en ataques que pongan en riesgo la institucionalidad del sistema judicial.

