Fecha de Redacción: Martes 29 de Julio
La licenciada en comunicación social y profesora jubilada de la Universidad Nacional de Chilecito, Raquel Cano, se refirió a la situación de la UNdeC. Relató que “desde que se comenzó a pensar en tener nuestra propia universidad, nuestro objetivo era generar un compromiso con la sociedad, no sólo por cuestiones académicas para los alumnos, sino también brindarle a nuestros profesionales la posibilidad de capacitación. Es decir, acercarles nuevas posibilidades”.
Pero según expresó la licenciada ”Hoy vemos que esas cosas no pasan, es más hay un oscurantismo que preocupa y alarma, porque como universidad democrática debe responder a parámetros democráticos y la comunicación debe ser una herramienta fundamental. Todos tienen derecho a saber qué es lo que pasa, qué se proyecta y cómo”.
Y precisó: “Son muy pocos los que saben que se hace con el presupuesto o cómo se destina. Pero además tampoco hay información sobre el tema de las elecciones y lo que más preocupa es que no hay información de lo que se trata en el Consejo Superior, es decir, los docentes no saben sobre las resoluciones de designación. La única manera de saber si estas o no en la universidad es ir a cobrar al cajero. Si está el sueldo seguís y sino estas fuera”.
Agregando que “a esto se suma la falta de concursos, es poca la gente de Chilecito que esta concursada, en su gran mayoría no son de acá. E incluso hay gente que nadie conoce, que se la ve de vez en cuando, pero esta designada”, para Cano “Habría que ver porque no se concursan mas cargos tal como lo establece la ley de educación universitaria, sabemos que en las elecciones solo pueden participar los profesores que están concursados y esto no está pasando en la UNdeC”.
En tanto que aseguró: “Si no se pone en la mesa todo lo que se esta haciendo y se informa a quienes son los verdaderos interesados, es decir, docentes alumnos y comunidad creo que las sospechas de corrupción están absolutamente justificadas”.
Pero “hay mucho miedo de los alumnos y los docentes. Y el problema es que no conocen cuáles son sus derechos. Los docentes no hablan o reclaman por miedo a no ser designados y los alumnos no saben que son ellos los verdaderos depositarios del poder en toda institución y este caso de la UNdeC”.
“En esta universidad existe la necesidad de mantener a la gente en la ignorancia de sus derechos. No luchamos para tener una universidad con la misma política perversa de Tello Roldan. Lo que está pasando no debe transformarse en algo normal, porque lo peor que nos han hecho es destruir las instituciones y a la universidad la están destruyendo”, e insistió: “La esperanza está puesta en los estudiantes, son ellos lo que tienen que trabajar y hacer valorar y respetar sus derechos, de ellos es el futuro”.

