Redacción de RiojaLibre
El Lunes por la tarde, el Gobernador riojano tenía agenda en Mendoza, acompañando a su par bonaerense y precandidato a la Presidencia Daniel Scioli. Debido a ello, el Día de la Militancia parecía que no iba a ser celebrado por el oficialismo provincial. De buenas a primeras, comenzó a circular un mensaje en el ‘Grupo’ de WP que tienen los ‘bederistas puro’: «Si se hace y va el Beder».
Muchos ya habían programado otras actividades, es por ello que se pudo ver a algunos ‘militantes’ (como Paredes, Yamil Menem, Juan Del Moral y Heber Sirerol) con vestimenta deportiva. El repentino cambio de agenda del Gobernador les cortó el ‘picadito’ del lunes:
Pero -amén del espíritu deportista de estos dirigentes- el dato a destacar fue cómo llegó Luis Beder Herrera a la Casa de Todos. ¿Viene? ¿No viene? se preguntaban los presentes, hasta que de repente llega un auto: se baja el Gobernador y -oh sorpresa- Alberto Paredes Urquiza a su lado. Durante más de 40 minutos estuvieron hablando Beder y su Secretario General antes de asistir al acto, en cuya amena ‘charla’ definieron los pasos a seguir en las próximas semanas.
En lineas generales, ambos coincidieron en la necesidad de unir el bederismo, a pesar que eso implique que haya algún que otro desertor. ‘Mostrar unidad’ es la consigna. Basta de tirar al aire una lluvia de candidatos, de ahora en más el mensaje al elector debe ser claro: Casas Gobernador y Paredes Urquiza Intenente.
Dentro de la Casa de Todos estaba casi la totalidad de la dirigencia oficialista: Sergio Casas, Teresita Madera, Claudio Saúl, Ariel Puy Soria, Fernando Rejal, Griselda Herrera y Juan del Moral, Luis Orquera, Alejandra Oviedo, Elio Díaz Moreno, Florencia López, Enrique Molina, Délfor Brizuela, Silvia Machicote, etc.
Una vez confirmada la presencia del Doctor, el segundo murmullo que recorrió la sala fue «¿Y Tití… viene?». Los más avezados se animaban a -socorronamente- contestar: «Es el día del militante, no del empresario».
El Lunes, literalmente, Paredes Urquiza fue el copiloto de Beder Herrera; pero en adelante se espera que -políticamente- APU y Sergio Casas sean los copilotos indiscutibles del Gobernador. El fin es mostrar unidad en el bederismo, a pesar que eso infiera tener que pagar el costo de la deserción de algún ‘empresario’.

